Milei le pega a Perón por debajo de la mesa

Por Martín Granovsky

Los cruzados digitales de Milei están en plena campaña sucia no sólo contra el kirchnerismo sino en particular contra el peronismo y el mismo Perón. Mientras tanto, buscan que se note lo menos posible el mar de indicios contra Adorni y la desesperación laboral de los argentinos. Por eso, hasta intentan presentar como un triunfo propio el fallo de la Justicia de Nueva York que le da la razón a Kicillof.

La tropa digital de Javier Milei. –la verdadera, la que trabaja en las sombras y sin firma– no se dedica sólo a demoler kirchneristas. Su gran objetivo se llama Juan Perón.

Su Excelencia evita criticar en público al peronismo. Por eso dice que la desgracia argentina empezó hace 100 años y no hace 80. Es una forma de preservar el voto peronista a Milei del 2023 y no perderlo de cara al 2027.

El golpe, un hecho único

Pero la campaña anónima en redes aprovechó el 24 de marzo para meter en la misma bolsa que a la dictadura no sólo a Isabel Perón. También al mismísimo General. Ni siquiera se trata de una crítica explícita y racional. Las piezas desparramadas en las redes parecen querer instalar un cambalache. Sé igual, diría el ensayista Minguito Tinguitella: Perón, Isabel, los Montoneros… Todas, organizaciones o figuras de un tiempo oprobioso que debería servir para dos objetivos. El primero, la justificación de la dictadura. O, como mínimo, la relativización del Terrorismo de Estado de la dictadura. Esa condición relativa debería servir, según buscan los estrategas oficiales, para restarle el carácter de hecho único, de matanza a escala industrial y planificada. De proyecto refundacional operado sobre una sociedad hasta ese momento más igualitaria que el resto de las sociedades de América latina.

A no confundirse. No es cuestión de negar el debate histórico, y tampoco la discusión historiográfica. El punto es que no existe, legítimamente, una Historia de Estado. O en todo caso no tendría que existir, la haga quien la haga. Parcializa la mirada del pasado y obtura el debate, y cuando eso sucede en general ganan los que reivindican lo más oscuro de ese pasado. Tampoco se trata de negar los crímenes de la Triple A ni de impedir la discusión sobre cómo actuó cada fuerza de izquierda, armada o no armada. Pero, de nuevo, el golpe fue un hecho único, y la explicación es casi tautológica: si la Junta Militar tomó la Casa Rosada el 24 de marzo cuando las guerrillas ya no tenían poder de daño, ¿para qué lo hizo si no era para dar un golpe de mano y cambiar a la Argentina de una vez y para siempre?

También con el 24 de marzo el Gobierno utilizó la táctica Cambalache. Inventar una mescolanza donde todo está sucio, sin jerarquía ni racionalidad, y convertir esa mescolanza en Historia de Estado. Una táctica totalitaria.

Las metas del antiperonismo

A la vez, el antiperonismo abierto o encubierto procura simultáneamente varios objetivos:

*Terminar con la única alternativa electoral opositora y de estructuración de poder realmente existente, lo cual va más allá de sus debilidades y su fragmentación actual.

*Cristalizar un esquema de empleo que describe en detalle en esta edición Cristian Módolo cuando habla de desesperación laboral: los que tienen trabajo pero buscan un cambio porque es malo o no llegan a fin de mes.

*Reducir lo más posible el poder de negociación sindical.

*Liquidar lo que pueda quedar de identidad política o referencia histórica.

*Cortar la transmisión generacional.

Sin deuda

En medio de esas tareas se interpuso un tribunal neoyorkino. Dijo que la Argentina no tendrá que pagar los 16 mil millones de dólares por la estatización de YPF que reclaman los buitres de Burford, especialistas en comprar juicios y acompañarlos con maniobras de lobbying e inteligencia. Axel Kicillof, ministro de Economía cuando Cristina Fernández de Kirchner estatizó YPF, resumió así la estatización: “Ese proceso de hizo en base a normas y leyes de la Constitución Nacional que les da derecho a los países a declarar determinado bien como patrimonio de interés estratégico”. El último fallo revisó una condena previa y estableció la misma jerarquía legal que venía pregonando Kicillof: la ley argentina y la Constitución están por encima del estatuto de una sociedad anónima como YPF.

El relato de Su Excelencia ya fue desplegado: por supuesta incompetencia de Kicillof se llegó a este juicio en los Estados Unidos, que afortunadamente logró arreglar la competente actuación del Gobierno actual. Aplauso, medalla y beso. Lo paradójico es que en su discurso del viernes 27 a la noche, poco antes del triunfo de la selección por 2 a 1 frente a Mauritania, Milei dijo que expropiar YPF fue «una aventura suicida» de CFK y de Kicillof. Incluso anunció que enviará al Congreso una norma para ponerles límites a las expropiaciones. Un razonamiento, por llamarlo de alguna manera, enloquecedor.

La contracara de ese relato enloquecedor es que hoy no existirían los yacimientos de Vaca Muerta, con el desarrollo alcanzado y el potencial, sin la estatización previa de YPF. Con ese paso el país recuperó un instrumento como el que contaba desde los gobiernos de Yrigoyen y Alvear y como el que cuentan Brasil o México con Petrobrás y Pemex. O Malasia con Petronas.

De acuerdo con cifras de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos, Vaca Muerta alberga 16 mil millones de barriles de petróleo recuperable y 308 billones de pies cúbicos de gas natural. Es la segunda reserva de shale gas y la cuarta de shale oil en el mundo.

En cuanto al contenido del fallo, el constitucionalista Andrés Gil Domínguez posteó que desde la Constitución de 1853 existe, con la expropiación por razones de utilidad pública, «un límite razonable a la inviolabilidad de la propiedad privada». Recordó que el juicio contra el Estado argentino se inició en abri de 2015 bajo la presidencia de Cristina, siguió durante los mandatos de Mauricio Macri y Alberto Fernández y continuó, hasta terminar, con Milei. Dijo Gil Domínguez: «Los argumentos defensivos siempre fueron los mismos: los tribunales de los Estados Unidos no tenían jurisdicción para tramitar un proceso donde se discutía derecho público argentino». Agregó que la expropiación respetó la Constitución y las leyes y concluyó: «En otras palabas, la defensa estratégica fue una política de Estado durante la totalidad de la tramitación del proceso». Es decir que resulta falso el argumento de Su Excelencia sobre su cualidad de salvador del patrimonio nacional luego de la acción de esos deleznables peronistas y horribles populistas.

El exdiputado Eduardo Di Cola escribió en X que el fallo en favor de YPF «es coherente con el propio interés de los Estados Unidos». Recuerda Di Cola que el fiscal para el Distrito Sur de Nueva York Damian William ya había afirmado que los jueces no tienen competencia para ejecutar bienes de Estados extranjeros. Añade Di Cola: «La explicación es muy sencilla. La Justicia norteamericana no puede abrir la puerta y sentar el antecedente para que, por ejemplo, la Justicia de China condene en China a una empresa norteamericana y al propio estado de EE.UU., violando leyes de inmunidad soberana». Moraleja: «El fallo es en defensa del propio interés norteamericano».

Qué modelo para YPF

Con Vaca Muerta e YPF como realidades palpables, la discusión sin cambalache de por medio es otra: el modelo energético deseable, o en todo caso el modelo industrial buscado.

La gestión de Horacio Marín, el presidente actual de YPF y exgerente de Techint, desinvirtió en áreas que consideraba menos rentables, como cuando se desprendió Profértil sin tener en cuenta que los fertilizantes eran un insumo estratégico, cosa probada desde que comenzó la guerra de Ucrania en 2022. Ucrania era un gran productor de fertilizantes. La estrategia de Marín y Su Excelencia apunta a exportar energía, sobre todo apostando al desarrollo del Gas Natural Licuado. YPF, además, no funciona como herramienta de regulación de precios internos, fenómeno que cualquiera puede comprobar estos días yendo a una estación de servicio y viendo, si es que accede a los precios de manera transparente, cómo el conflicto en el estrecho de Ormuz afecta a un país con petróleo como la Argentina y a su propio bolsillo.

La última gestión peronista en YPF, a cargo del exsenador santacruceño Pablo González, tuvo en cambio una postura orientada a expandir la actividad productiva con base en Vaca Muerta y a usar YPF como herramienta de política económica. Por un lado, regulando precios en casos de emergencia como sucedió con la creación del barril criollo, una forma de desenganche respecto de situaciones mundiales críticas. Por otro lado, diversificando la oferta con litio, electricidad y tecnología.

Entretanto, en Ciudad Gótica, Su Excelencia paró a su lado a Adorni. Él y el Jefe Karina, evidentemente, quieren aguantarlo. Ya lo hicieron con José Luis Espert (¿lo recuerdan?) y les salió mal. Pero la de Adorni en pose de cadena nacional no fue su primera foto en estos días. Para demostrar que no es un hombre solo venía tomándose selfies con los miembros del gabinete como si fuera un cumpleañero.

Mire a la cámara. Sonría. Diga fin.

Enlace: https://yahoraque.com.ar/la-semana-de-su-excelencia/milei-le-pega-a-peron-por-debajo-de-la-mesa/

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