Fuentes Seguras. Mil noticias y una tendencia

La gira de Donald Trump por Asia. El re encuentro parcial de China y los Estados Unidos. Los vientos, las olas y los desafíos. Narcos, Brasil, Venezuela. Los datos inmediatos y el gran sendero

Los vientos, las olas y los desafíos.

Por Gabriel Fernández *

Quienes se esfuerzan en conocer y comprender el decurso planetario deberían forzar una ralentización del ritmo generado por las redes. Ese salto continuo en busca de la novedad provoca dificultades respiratorias si se pretende aprehender los movimientos, necesariamente pausados, de los grandes grupos humanos. El recorrido veloz por las noticias es razonable para las ediciones que se ocupan del mundo del espectáculo, sus romances y desencuentros, o de las pasiones deportivas, con resultados minuto a minuto. No deja de ser conmovedor visualizar el esfuerzo de tantos medios por asimilar la política internacional a semejante métrica.

Atisbemos ahora lo ocurrido la semana pasada.

GRITOS EN LA OSCURIDAD. La debilidad del gobierno norteamericano puede considerarse equivalente a los gritos y los anuncios rimbombantes lanzados por el presidente Donald Trump luego de cada irrupción internacional. El panorama es lo bastante evidente como para que la República Popular China se corra de la escena, tras haber conseguido una baja en los aranceles, y permita a su adversario realizar los anuncios sobre la distensión. Sin embargo, si se observa y balancea la gira asiática en su conjunto, será posible valorar algunos logros de interés que el hombre de la corbata escarlata quedó en condiciones de hacer flamear.

Sucede que Trump va por el mundo con el anhelo de conseguir inversiones productivas para su nación y con el de George Soros (encarnado en Scott Bessent) de priorizar los intereses financieros y los beneficios de las compañías armamentísticas. Como era de prever tras situaciones anteriores, ni bien concluyó su recorrido por Asia, el rubicundo anunció la reanudación de pruebas nucleares tres décadas después, levantando una polvareda que pretende ocultar su menguada capacidad de resolución económica.

El presidente de los Estados Unidos habló con los periodistas en el avión presidencial Air Force One y declaró: “El tema de Ucrania se planteó de forma muy contundente. Hablamos de ello durante mucho tiempo y ambos vamos a trabajar juntos para ver si podemos conseguir algo. Xi nos va a ayudar y vamos a trabajar juntos”. En hilván, informó que bajará del 20 al 10% los aranceles que le había impuesto a China por el tráfico de fentanilo, afirmó que se solucionó “todo lo relacionado con las tierras raras” y dijo que Pekín se comprometió a comprar “inmediatamente cantidades enormes de soja y otros productos agrícolas” a su país.

Por su parte, el jefe de Estado chino se instaló en el terreno poético. Apuntó que “no siempre estamos de acuerdo, y es normal que las dos principales economías del mundo tengan fricciones de vez en cuando”; confió que le dijo a Trump“ante los vientos, las olas y los desafíos, usted y yo debemos mantener el rumbo correcto y garantizar la navegación estable del gigantesco barco de las relaciones entre China y Estados Unidos”. El jefe oriental celebró que los “equipos económicos y comerciales alcanzaran un consenso básico para abordar nuestras principales preocupaciones y lograron avances alentadores”.

Bueno ¿qué sucedió? China hizo valer su preeminencia en materia de tierras raras así como su fortaleza en el ámbito comercial global y logró de ese modo las anheladas concesiones norteamericanas. Entre ellas destacan la apuntada reducción de aranceles, la suspensión de las tarifas portuarias sobre los barcos chinos y el aplazamiento de los controles de exportación estadounidenses. En un alarde de comprensión, The New York Times narró que “el líder chino permitió que Trump proclamara el resultado de las negociaciones como una victoria de los agricultores y las empresas estadounidenses cuando en verdad la potencia asiática situó la relación en el ámbito que le resultó más conveniente”.

Repasemos todo lo acaecido, porque la aceleración mediática tiende a desestimar, a cada paso, las referencias esenciales.

DEAMBULANDO POR ASIA. El tránsito de Trump involucró a Malasia, Japón y Corea del Sur. Participó en cumbres regionales y buscó revitalizar las alianzas comerciales y militares con históricos socios regionales desconfiados del camino adoptado por Washington y con serias inclinaciones hacia su potente vecino. En Kuala Lumpur, Malasia, se concretó la esperada cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Vale apuntar que allí se integró Timor Oriental como el undécimo miembro pleno del bloque. Es que la coalición se encuentra en alza, pues contiene numerosos elementos decisivos relacionados con la pulseada entre China y el Norte. De hecho, buena parte de la pujanza económica internacional se ha volcado sobre el Indo-Pacífico.

Como referencia de ese volumen, en esta ocasión, participaron el presidente de Brasil, Lula da Silva, el primer ministro chinoLi Qiang, y el propio Donald Trump; brasileños y estadounidenses se vincularon en busca de un atemperamiento de la pugna tarifaria (y política). Este periodista piensa que resulta posible que los sucesos delictivos que explotaron en Río de Janeiro configuren una objeción del Estado Profundo al intento de aproximación. Cual raft sencillo, vale puntuar que los “narcos” no son un puñado de vagos con camisas coloridas, armas sobre la mesa de un tugurio y parches en los ojos. Son gerentes de grandes laboratorios gobernados por corporaciones financieras.

Sigamos. La Asociación mencionada contiene realidades variadas que, sin embargo, confluyen en la necesidad de establecer relaciones equilibradas de comercio e inversión. Resulta pertinente mencionar el litigio fronterizo de Camboya y Tailandia –quizás con premura Trump se esforzó por anunciar que lo había resuelto-, las pugnas interiores en Myanmar (Birmania), las movilizaciones intensas en Indonesia, y las perennes disputas por la propiedad del Mar de China Meridional, que seguramente el lector conoce a través de estas páginas.

En ese marco, sus miembros han logrado una denominada equidistancia estratégica con respecto a los Estados Unidos y China, lo cual –si se consideran los antecedentes- es evaluado por los analistas como un viraje en beneficio de la parte oriental del conflicto. Desde ambas costas es viable suponer que los acuerdos norteamericanos sobre armamentos, bases y geopolítica serán difíciles de sostener si continúa avanzando la presencia económica de Pekín. Por ahora, la ASEAN contiene su unidad al rechazar la adopción de una postura definida en la disputa estratégica.

La alianza en materia de Defensa con los Estados Unidos de algunos países de la región, como Filipinas, Tailandia y Singapur, va en paralelo con el predominio de China en materia de relaciones económicas. Es por ello que en ASEAN prima la postura de mantener una posición autónoma que se resume en el rechazo a tomar partido en esa pulseada de mediano alcance, más allá de las posiciones particulares que pueda adoptar cada país, donde se perciben matices.

En la presente gira, Trump se autoproclamó autor de la paz entre Camboya y Tailandia (ambos países se están preguntando en base a qué factores lanzó su aserto). Asimismo, firmó con Malasia un acuerdo sobre minerales críticos, similar al que había conseguido días atrás con Australia. El objetivo de la Casa Blanca posee como vector la diversificación de las fuentes de esos recursos estratégicos y la gradual reducción de la dependencia de su nación con respecto a China. Cabe anticipar que podrá morigerar la misma, pero ya no eliminarla.

Pocas horas después que Trump abandonara Malasia rumbo a JapónPekin recordó al mundo la dimensión de su potencial al anunciar la ampliación del acuerdo comercial entre China y ASEAN para eliminar las barreras comerciales de productos ecológicos y digitales. Por ahora, más allá de las tensiones geopolíticas, la Asociación evidencia que es posible obtener beneficios comerciales y militares en simultáneo de ambas partes en colisión. Por ahora. La mayoría de los países se sienten cómodos teniendo a China como principal socio comercial, sin modificar la posición estadounidense en materia de Defensa.

Luego, Trump fue a Japón. La primera ministra Takaichi Sanae, extendió la alfombra roja y recibió con sonrisas al estentóreo. Ambos firmaron un vasto acuerdo comercial destinado a promover una “nueva era dorada” en las relaciones bilaterales. Los Estados Unidos reducirán de 25% a 15% los aranceles a las importaciones ponjas, mientras que el Sol Naciente ratificó la creación de un fondo de USD 550 mil millones para nuevas inversiones en el país del Norte. Vale recordar que China y Japón son líderes como tenedores de bonos de la deuda norteamericana. También firmaron un acuerdo de cooperación para garantizar el suministro de minerales esenciales y tierras raras.

Según fuentes diplomáticas China está amoscada con Takaichi. Le generan preocupación sus posturas militaristas y pro occidentales. Durante un evento con Trump a bordo de un portaviones estadounidense, la premier prometió reforzar el gasto en Defensa japonés hasta el 2% de su PBI y estrechar los vínculos militares con la potencia norteña. La reciente llegada de Takaichi al gobierno contribuye al progresivo rearme de Japón, y perjudica importantes apuestas del Dragón para obtener un acercamiento.

Observe la interpretación planteada por el analista Guadi Calvo sobre la actualidad trumpiana. Vale.

UN VECINO VEHEMENTE. Como se indicó al comienzo de este texto, Trump y Xi Jinping finalmente se encontraron cara a cara y acordaron una tregua comercial de un año, en Corea del Sur. La cumbre fue considerada un éxito por ambas partes y provocó cierto alivio a los mercados internacionales. Los Estados Unidos se comprometieron a reducir los aranceles sobre las exportaciones chinas del 57% al 47%, mientras que China acordó suspender durante un año sus controles a la exportación de metales de tierras raras, al igual que reanudará las compras de soja, sorgo y otros productos agrícolas estadounidenses. Nadie dijo nada sobre Tik Tok; por debajo, se hicieron circular versiones que ameritan chequeos para arribar a certezas.

Previo a la cita con el mandatario chino, Trump fue recibido por el presidente surcoreano Lee Jae-myung, otro flamante jefe de Estado proclive a reconstituir el vínculo con los Estados Unidos, lo cual implicaría una renovada distancia con su vehemente vecino, Corea del Norte. En ese sentido, Trump sugirió la posibilidad de volver a encontrarse con Kim Jong-un, y los interlocutores cambiaron de tema. Mientras tanto, justo cuando Trump visitaba la zona, el jefe comunista Kim concretó un nuevo ensayo misilístico.

Aunque el pacto resultó poco difundido, es de realce indicar que Trump firmó un acuerdo comercial con Corea del Sur que mantiene el arancel general estadounidense sobre los productos de ese país en el 15%, pero reduce los aranceles sobre los automóviles surcoreanos del 25% al ​​15%. Fue un logro de interés para las necesidades de la República de Corea. Por otra parte, los Estados Unidos brindarán a ese país el lugar de nación favorecida para sus productos farmacéuticos y de madera, mientras que las piezas de aviones, los medicamentos genéricos y los recursos naturales estarán exentos de aranceles. En cuanto a los semiconductores, los aranceles estadounidenses tendrán como referencia estricta los aplicados a Taiwán, el principal competidor de Corea del Sur en el sector.

A cambio, Seúl invertirá USD 350 mil millones en la economía estadounidense, destinados a la cooperación en la industria de la construcción naval. El presidente surcoreano habló de un plan para “hacer a la industria naval estadounidense grande de nuevo”, ante un Trump que lo aplaudía satisfecho. Ambos países anunciaron que se enlazarán en la regulación y el desarrollo de tecnologías como la Inteligencia Artificial, la biotecnología y la computación cuántica. Nunca olvide a los semiconductores, lector: tampoco, que China está superando a los Estados Unidos en IA.

Falta algo; Trump aprobó los planes de Corea del Sur para construir un submarino de propulsión nuclear en Filadelfia, elogiando a Seúl como un “socio importante” en los esfuerzos por reactivar la industria naval estadounidense. Este anuncio se registró pocas horas antes de la sorpresiva decisión de Trump de reanudar las pruebas con armas nucleares. Se supone que los destinatarios de ese “mensaje” fueron Rusia y Corea del Norte. Pero China reaccionó con suma preocupación, reclamando a la potencia americana que respete sus compromisos. A decir verdad, desde esta secuencia se prefiere indicar que se trató de gritos en la madrugada, modestamente orientados a brindar titulares a los medios. No más que eso.

AMÉRICA PARA LOS NARCOS. Es pertinente repasar el diálogo sostenido con el especialista Hernando Kleimans en nuestra emisora. Configura un estudio importante, pues evalúa el panorama internacional en su conjunto, considera la tensa situación latinoamericana y explica por qué se pretende devaluar el cónclave de Xi con Trump y cuál es el comportamiento de la Federación de Rusia en la presente instancia. Quien escribe preguntó al analista: Si los Estados Unidos persisten en la agresión sobre Venezuela ¿puede desatarse una conflagración con la nación que orienta Vladimir Putin? Vale pensar su respuesta.

Pero qué asunto más intrigante. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova enfatizó ayer que Caracas cuenta con el apoyo de Moscú frente a las agresiones contra Venezuela que los Estados Unidos llevan a cabo con el pretexto de luchar contra el narcotráfico. La perspicaz rubia aseveró que Rusia condena firmemente el uso excesivo de la fuerza militar en misiones contra los delincuentes. Esas acciones violan tanto la legislación estadounidense como el derecho internacional, recordó. Dichas acciones son reconocidas por representantes de varios países y organizaciones internacionales, entre ellos el secretario general de la ONU, António Guterres, y el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, sostuvo Zajárova.

Reafirmamos nuestro sólido apoyo a los líderes venezolanos en la defensa de la soberanía nacionalAbogamos por la preservación de América Latina y el Caribe como zona de paz“, comunicó. En esa línea, señaló la importancia de “adoptar medidas para reducir la tensión y facilitar la búsqueda de soluciones a los problemas existentes de manera constructiva y respetando las normas jurídicas internacionales”. Enseguida, la vocera expresó que las relaciones bilaterales entre Moscú y Caracas “se desarrollan de forma ascendente en el espíritu de la colaboración estratégica, no están sujetas a fluctuaciones del entorno externo y abarcan áreas de interés mutuo“. Y subrayó que “las cuestiones relativas al fortalecimiento de la capacidad de defensa y a la garantía de la seguridad son competencia de los ministerios correspondientes de nuestros países”.

Vale precisar que las aseveraciones rusas están asentadas en firmes referencias; tienen fundamento. Existen informes de la Organización de las Naciones Unidas que descartan que en Venezuela se produzcan o se trafiquen sustancias ilegales con destino al país del Norte. Un completo reporte de la ONU precisa que 87 % de los narcóticos que tienen como destino la nación que regentea -como puede- Trump siguen la ruta del Pacífico, especialmente desde Colombia y Ecuador, mientras que 8 % lo hace a través de la Guajira colombiana. En el ‘Informe Europeo sobre las Drogas 2025: Tendencias y Avances’ se exponen conclusiones similares. Es más: ni siquiera la célebre DEA menciona a la patria bolivariana como zona de cultivo, procesamiento o distribución.

Es valioso adentrarse en el tema Seguridad de América latina, mediante la mirada de un conocedor con información precisa: el sociólogo y geopolítico Miguel Angel Barrios. A ver:

En su obra ya mítica, Sun Tzu realizó varias observaciones destinadas al empleo de estandartes y banderas a la hora de plantear una batalla. Explicó que esas telas coloridas, de gran porte, tienen como objetivo informar a las tropas sobre los lugares a ocupar y los senderos a recorrer, pero también engañar al rival acerca de las posiciones y los volúmenes de la fuerza propia.

Está todo en tensión, las situaciones son extremadamente dinámicas y algunos de sus factores se pueden modificar. Sin embargo, cuando se toma un poco de distancia, puede percibirse que la tendencia se mantiene. Entonces, sin perder de vista los explosivos datos de corto alcance, resulta pertinente sostener la mirada de trazo medio. Allí está la verdad.

Mientras los lineamientos fuertes se sostienen, es preciso admitir que la gira asiática no resultó infausta para Trump. Como se puede registrar, obtuvo algunas victorias de interés en un tramo muy difícil para su gestión. Esos beneficios no alcanzan para obturar la preeminencia china, pero hablan del complejo entramado del presente.

Es probable que algunos párrafos de este artículo merezcan un repaso.

Compartamos el mate y subrayemos, lector.

  * Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Dos reuniones: Virginia y Copenhague

Algunas declaraciones y documentos desconocidos que vale la pena conocer en una semana explosiva.

El Pentágono analiza la nueva situación. La Unión Europea prepara su guerra. Informes reservados que revelan acciones por venir. Graves cruces internos en Occidente.

 Por Gabriel Fernández *

El abrumador aluvión de informaciones internacionales sin eje ni aparente vínculo, viene complicando una observación certera del panorama. Es de interés trazar algunas líneas con epicentros adecuados para apaciguar las estridencias y determinar algunos factores que, sin agotar la lista de causales, permitan orientar la mirada. Muy en general, resulta necesario subrayar sucesos de vigor acaecidos y en desarrollo sobre el Reino Unido, los Estados Unidos y la Unión Europea.

La semana anterior se concretó la visita del presidente norteamericano Donald Trump al tándem gobierno y corona británicos. Las conversaciones del rubicundo con el rey Carlos III y el primer ministro Keir Starmer resultaron lo bastante intensas como para modificar asertos previos y delinear un horizonte preocupante para los emergentes multipolares; mientras estos insisten en establecer razones y ligar asertos con comportamientos, la gestión del Norte modifica continuamente sus premisas.

Tras la promisoria reunión en Anchorage, Alaska, el cónclave de Windsor, regenteado por las corporaciones asentadas parcialmente en la City londinense, redireccionó el planteo norteamericano en aspectos relevantes. Por un lado, Trump apuntó que Kiev podría abrazar los territorios recuperados por la Federación de Rusia en la contienda fronteriza; también, que los países que adquieren combustible fósil ruso tendrán que abandonar ese comercio; y como colofón, reposicionó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como protagonista global.

Este narrador estima que, al observar el conjunto de las “nuevas” consideraciones trumpianas, puede inferirse que el mandatario fue puesto en caja -al menos circunstancialmente- por el poder financiero. Ya no vapuleó al presidente de Kiev, Volodimir Zelenszky, ni se burló de Starmer indagando qué haría sin el respaldo estadounidense. Esos y otros gestos potentes, con orientación pacifista, habían sido presentados ante la opinión pública mundial desde el Salón Oval. Entre Washington y Windsor, pudo percibirse un cambio apreciable.

VIRGINIA. En el medio, mucho ruido, temas colaterales presentados por los medios concentrados como portadas relevantes, y escasa información de base acerca de la profunda caída de los Productos en las naciones centrales de Occidente. Puede comprobarse, desde ya, que los incendios callejeros en Francia, el creciente malestar en Alemania y las dificultades productivas en el Reino Unido (entre otras consecuencias de la transferencia de recursos hacia las compañías especulativas y armamentísticas, y la modificación de la estructura comercial petrolera y gasífera), no tuvieron difusión relevante.

Por estas horas empiezan a desplegarse dos reuniones importantes que evidencian la polémica interna atlantista acerca de forzar el horizonte en sentido flamígero. En Virginia, se congrega la conducción uniformada de la Defensa norteamericana; en Copenhage, también agitando banderas bélicas, se agrupa la Unión Europea. Ambos encuentros cuentan, usted lo sabe lector, con el auspicio general de las megaempresas que regentean los estados desterritorializados de Occidente y exigen guerra y finanzas para poder subsistir. Veamos.

El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, convocó con urgencia a los altos mandos militares en una base del Cuerpo de Marines en Virginia. A la cita están llamados cientos de generales y almirantes apostados en todo el mundo. Los medios estadounidenses la calificaron como una convocatoria “sumamente inusual”. Las fuentes especializadas en Defensa respondieron con azoramiento las consulta: “¿Estamos sacando a todos los generales y oficiales de primera clase del Pacífico ahora mismo?”, indagó retóricamente una de las más avezadas. “Todo esto es extraño”.

Según los especialistas en la realidad militar norteamericana esta decisión está vinculada a cambios dispuestos por la Administración de Trump en el Pentágono y coincide con una nueva estrategia de defensa nacional. Cabe recordar que a comienzos del mes que concluye, el estentóreo suscribió una orden ejecutiva que otorgó al Departamento de Defensa el título de Departamento de Guerra. “Creo que es un nombre mucho más apropiado, especialmente a la luz de la situación actual en el mundo”, afirmó al anunciar la medida.

“Este cambio de nombre no se trata solo de cambiar el nombre, se trata de restaurar. Restaurar el ‘Ethos’ Guerrero, restaurar la victoria y la claridad como instinto, restaurar la intencionalidad en el uso de la fuerza”, explicó Hegseth ese mismo día. Uno de los politólogos consultados por esta secuencia apuntó que “los Estados Unidos estarían considerando reorientar sus estrategias y cambiar sus prioridades”. Sin embargo, el sentido de la reorientación no se presenta tan claro.

El medio especializado Político señaló que, en el borrador del documento, en manos del secretario de Defensa, se propone “poner las misiones domésticas y regionales por encima de contrarrestar a adversarios como Pekín y Moscú”. Indicó que este paso representaría un alejamiento importante de trocha recorrida por las anteriores administraciones estadounidenses, incluido el primer mandato de Trump, cuando también él calificaba a China como el principal rival de su país.

Para absorber la dimensión de la niebla impuesta sobre los acontecimientos, otra fuente experta familiarizada con el documento, aseveró que este giro “no parece estar en absoluto alineado con las posturas agresivas del presidente Trump hacia China”.

Politico señaló que la elaboración del documento fue dirigida por el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby, conocido por sus opiniones “aislacionistas”. Precisó que, “a pesar de su trayectoria como halcón con respecto a China, Colby se alinea con el vicepresidente, J.D. Vance, en el deseo de desvincular a Estados Unidos de compromisos extranjeros”. Anteriormente, Colby había desempeñado un papel clave en la breve suspensión de la ayuda militar estadounidense a Ucrania, así como en la revisión del acuerdo de submarinos con el Reino Unido y Australia en el marco de AUKUS.

De ser así, el Como te digo una cosa te digo la otra, pasará a configurarse como táctica oficial del gobierno norteamericano.

COPENHAGUE. En tanto, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se reunirán en Dinamarca el próximo 1 de Octubre para debatir cómo reforzar la defensa común de Europa y el apoyo a Ucrania. Según analistas del Viejo Continente, lo harán “en medio de la alarma generalizada provocada por las incursiones de drones y aviones rusos en el espacio aéreo de varios Estados miembros y aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en lo que parece ser una nueva fase de provocaciones por parte del gobierno ruso”.

El dislate está a la vista, pero los convocantes se encuentran muy convencidos de sus diagnósticos. En un paper difundido pocas horas atrás, uno de los estrategas -por asi llamarlo- de la UE, puntualizó que “El presidente ruso ha decidido escalar su panoplia de ataques híbridos mediante invasiones del espacio aéreo, interferencias de los sistemas de navegación de aeronaves civiles que transportan líderes políticos europeos, sabotajes de nuestros aeropuertos, sobrevuelos de naves y bases militares, con vistas a testar nuestra reacción en términos militares y políticos”. ¿Para qué? “En primer lugar, evalúa nuestras capacidades de respuesta militar (tiempos de reacción, recursos movilizados, procedimientos de toma de decisiones, cadenas de mando y control) y, en segundo lugar, pone a prueba nuestra determinación política colectiva, unidad de acción y coherencia interna. Es de temer que continúe e incluso incremente su campaña de provocaciones en el futuro”.

El análisis destinado a entornar las conversaciones en Copenhague evidencia cruces internos bien fuertes y su lectura da cuenta de varios contrastes con la postura norteamericana. Fíjese: “Contra drones rusos fabricados de gomaespuma y madera portadores de una carga explosiva y un algoritmo, de un coste de unos 1.000 euros la unidad, los europeos debemos activar carísimos misiles ´Patriots´ o despegar sofisticados cazas de combate F-35. Esta desproporción abismal de costes es insostenible. A día de hoy no disponemos de sistemas terrestres de artillería multinivel (largo, medio y corto alcance) capaces de derribar baratos y básicos drones enemigos. Esta incuria de planificación estratégica y operativa aliada tras tres años y medio de la guerra en Ucrania es inexplicable”.

La algarada, que parte de la premisa de calificar la situación como una ofensiva rusa contra Europa, continúa: “Nos situamos pues en una incómoda posición defensiva, reactiva a la ofensiva híbrida de Moscú. Y es que una de las características inherentes de toda amenaza o ataque híbrido es que el agresor cuenta con la inestimable ventaja de la iniciativa, decidiendo a su arbitrio el ritmo y alcance de la escalada o desescalada de la confrontación, mientras que el agredido opera a oscuras, ignorando la naturaleza, intensidad y propósito último del ataque o serie de ataques”.

Preste atención: “Eso obliga a la víctima a calibrar y ponderar cuidadosamente la respuesta, pues si no reacciona con la contundencia precisa anima al agresor a una escalada, pero si sobre reacciona provoca una escalada no deseada del conflicto. Y hasta dotarnos de las capacidades antidrones necesarias, bien haríamos en aprender de nuestros amigos ucranianos que han desarrollado una eficaz industria nacional de drones, cuya utilización no requiere permisos de terceros, con un alcance y precisión crecientes, capaces de abatir entre un 80-90% de los drones rusos y de alcanzar objetivos legítimos (refinerías, oleoductos, depósitos de armas y combustible, infraestructuras militares críticas) en territorio ruso”.

Entonces, al punto: “Por ende, la ayuda más eficaz, así como la mejor garantía de seguridad que podemos ofrecer a Ucrania, es reforzar sus capacidades militares y convertir sus Fuerzas Armadas, que ya son las mejor preparadas para la guerra de toda Europa, en suficientemente potentes para repeler la criminal agresión rusa y disuadir futuros ataques. Para ello, hemos de integrar con celeridad sus capacidades militares en la Europa de la defensa, nuestros estados mayores, estructuras de mando y control, con especificaciones homologadas y estandarizadas de equipos y sistemas, la participación en programas conjuntos de armamento y tecnológicos duales, así como en cursos de formación y adiestramiento”.

Señala el documento que “Todo ello requerirá unas disponibilidades financieras suficientes, previsibles y constantes. La Comisión ha aprobado en marzo pasado un ambicioso programa de movilización de unos 800.000 millones de euros hasta 2028, año de comienzo de las próximas perspectivas financieras plurianuales, en las que se prevé un fondo de defensa europeo dotado con unos 135.000 millones. Es muy alentador que los 150.000 millones de euros del programa SAFE para adquisiciones conjuntas militares, en forma de préstamos en condiciones muy ventajosas (con intereses muy bajos y un periodo de carencia de 10 años), haya sido ya atribuido en su totalidad a los 19 Estados miembros que lo han solicitado”. De las secuelas de semejante aspiradora de recursos, ni una palabra.

Por si quedan dudas: “La Comisión ha propuesto utilizar 140.000 millones de euros de los fondos soberanos rusos confiscados y retenidos en bancos europeos para financiar el esfuerzo bélico de Ucrania y la posterior reconstrucción del país. Una decisión, sin duda, controvertida para muchos por su indudable impacto negativo en la credibilidad del sistema financiero europeo basado en su seguridad jurídica, fiabilidad y previsibilidad. Pero en esta coyuntura bélica tan excepcional es una medida justificada. Putin ha de resarcir a Ucrania por su injustificable guerra de agresión”. Después se preguntan porqué los BRICS + fortalecen su banco.

Algo de franqueza contribuye a fundamentar el incomprobable examen. El vaciamiento de los Estados no está siendo suficiente para afrontar la firme determinación multipolar. A ver. “El esfuerzo de financiación pública ha de verse acompañado por la movilización de recursos privados. Hasta ahora, la inversión de la banca privada en seguridad y defensa estaba considerada de alto riesgo por los dilatados plazos temporales de los posibles retornos y la necesidad de aprovisionar fuertemente los créditos, por lo que las agencias de calificación internacionales penalizaban a las entidades financieras que lo hacían. Además del coste de prestigio en que se incurría por la mala imagen de la inversión en defensa. La decisión del Banco Europeo de Inversiones (BEI) de triplicar en 2025 su financiación de proyectos de defensa hasta los 3.000 millones es muy encomiable, no tanto por el modesto importe de los préstamos cuanto por el efecto arrastre que puede provocar en las entidades privadas europeas, una vez roto el hielo”.

Y un garrotazo para aquél gallinero: “No podemos ni debemos renunciar, pese a la resistencia opuesta por algunos Estados miembros, a discutir la conveniencia y oportunidad de emitir deuda mutualizada en forma de bonos europeos de defensa. Sería erróneo descartar a priori recursos y palancas de financiación disponibles, proporcionales al desafío existencial a nuestra seguridad compartida”.

Finalmente, junto a las amonestaciones, las instrucciones: “Pero, más allá de la urgente necesidad de dotarnos de recursos y medios militares adecuados y de movilizar disponibilidades financieras suficientes, hemos de articular una respuesta política firme, unitaria y sin fisuras a las provocaciones de Putin. El autócrata ha de interiorizar nuestra resolución a defendernos y derrotar su aventurerismo bélico. En todo momento y lugar. Hasta forzarlo a cambiar sus erróneos cálculos estratégicos y llevarlo a la mesa de negociación de una paz justa y duradera para Ucrania. Este es el mensaje que acordarán sin duda nuestros líderes políticos en las dos reuniones (informal y formal) del Consejo Europeo de octubre”.

DEGENERADOS INSIGNIFICANTES. Como cierre, vale considerar la réplica lanzada con altavoz por el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y ex presidente del país, Dmitri Medvédev, Esta mañana indicó que los líderes europeos no serán capaces de desatar una guerra contra Rusia pese a su retórica belicista. En su canal de Telegram, Medvédev argumentó que los países europeos “son vulnerables y están desunidos”, solo “pueden perseguir sus propios intereses intentando sobrevivir en el caos económico actual” y, por tanto, “simplemente no pueden permitirse una guerra con Rusia”.

Fue más lejos, y se sabe que encarna intereses profundos del Kremlin. Dijo que otra razón por la que Europa no puede iniciar una guerra contra Moscú son sus líderes. “Los líderes europeos son unos degenerados insignificantes, incapaces de asumir la responsabilidad de ningún asunto serio. Carecen de pensamiento estratégico, y mucho menos de la pasión necesaria para tomar decisiones militares acertadas”. Añadió que la ciudadanía europea, en su mayoría, es “inerte y decadente” y no está dispuesta a “luchar por ningún ideal común, ni siquiera por su propia tierra”.

Este es un tramo apasionante de la historia, lector. Harto riesgoso, como se observa.

En tanto, Trump sigue generando inquietudes a diestra y siniestra.

 *Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios 

Fuentes Seguras. El banquete en el castillo de Windsor

La visita de Donald Trump al Reino Unido. El gran banquete y sus protagonistas. Las charlas con Carlos III y Keir Starmer. La City londinense y sus empresas.  

Por Gabriel Fernández *

Mientras los BRICS + hacen esfuerzos intensos -y exitosos- por limar los desacuerdos históricos y se posicionan conjuntamente ante varios desafíos internacionales, el centro occidental fuerza el tranco para agrupar naciones que, además de padecer una dramática caída económica, no logran acordar el perfil bélico que ha dinamizado su accionar en el pasado inmediato. Un ejemplo bien singular se observó en la semana que concluye, durante la visita estelar del presidente Donald Trump al Reino Unido.

El día miércoles, el rey Carlos III informó al mandatario norteamericano acerca del malestar del bloque financiero coordinado desde la City londinense y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ante el impulso -irregular, por cierto- del gobierno republicano para apaciguar tensiones guerreras y re dirigir sus recursos hacia la economía interior. La profundización y, eventualmente, la invención de conflictos armados, han pasado a configurar el estandarte trascendente del atlantismo.

“En dos guerras mundiales, luchamos juntos para derrotar a las fuerzas de la tiranía”, dijo Carlos al presidente Trump en un banquete de estado bajo la bóveda del Salón St. George del Castillo de Windsor. “Hoy, mientras la tiranía amenaza una vez más a Europa, nosotros y nuestros aliados nos unimos en apoyo a Ucrania para disuadir la agresión y asegurar la paz”. En sintonía, dos altos funcionarios del área de Relaciones Exteriores británica plantearon, aparte y en detalle, la situación a delegados equivalentes de la formación visitante.

Según los analistas de la CNN con acceso a uno de los protagonistas directos, “fue un recordatorio notable, aunque amable, a su invitado de que la participación estadounidense en el esfuerzo occidental para disuadir la guerra de Rusia sigue siendo un imperativo necesario y urgente, incluso cuando Trump parece dudar en aplicar nuevas sanciones a Moscú y parece, nuevamente, molesto con el líder de Ucrania por no aceptar un acuerdo”.

Al decir del informante, el Reino Unido efectuó una recepción ostentosa al rubicundo para que se perciba la importancia que le asigna a la continuidad de acuerdos militares, aunque también económicos, en la relación entre ambas naciones. “La cuestión de Ucrania se destaca como un área que pondrá a prueba la capacidad del legendario poder blando del Reino Unido para convencer a Trump de que aumente su presión sobre el presidente Vladimir Putin” explicó. El lector ya comprende que el alineamiento geopolítico está en juego.

Los estudiosos que conocen a fondo la interioridad de la Unión Europea (UE) saben que más allá de la distancia que impuso el Brexit, los países de ese nucleamiento se encuentran expectantes en la vivificación de la guía histórica que implica la corona sobre los comportamientos de las colonias americanas. Al respecto, otro periodista que sigue el desarrollo de estos vínculos, resaltó ante quien redacta que “la esperanza de algunos funcionarios europeos es que esta ofensiva pueda inculcar en Trump una nueva apreciación de la larga historia del papel de los Estados Unidos en la seguridad europea y una nueva perspectiva de acciones contra Rusia”. 

TANTA PROPAGANDA. Como se sabe, en los meses recientes se desplegaron campañas mediáticas abrumadoras sobre una presunta ofensiva de la Federación contra el Viejo Continente. Casi nadie por allí escuchó las severas desmentidas de Putin y el consecuente planteo de la República Popular China sobre la necesidad de resolver los litigios en paz, a través del diálogo. El combinado compuesto por la UE, la OTAN y el Reino Unido parece necesitar casi desesperadamente que las Fuerzas Armadas rusas generen algún tipo de agresión que pueda justificar una réplica potente. Por lo pronto, pretenden forzar la continuidad del contraste en la frontera euroasiática y anular toda búsqueda de distensión.

El tema estuvo presente en la conversación del jueves entre Trump y el primer ministro Keir Starmer. Según la información surgida en la isla, el laborista intentó persuadir al rubicundo para que adopte una postura más dura hacia Moscú. Ese armado consiguió un éxito suave, pues el viernes Trump señaló que la posibilidad de un acuerdo pacífico se había alejado. Vale leer lo acaecido de este modo: el poder real, profundo, atenuó la declamación pacifista que caracterizó al estadounidense hasta poco tiempo atrás.

En Chequers, la residencia de campo del primer ministro en Buckinghamshire, ambos dirigentes recorrieron el archivo de Winston Churchill; la puesta en escena fue interpretada como otro recordatorio del papel que los Estados Unidos desempeñaron durante la Segunda Guerra. No fue una visita de estudios destinada a mejorar la formación historiográfica del estentóreo. Sin embargo, nadie se anima a indicar qué sucederá de aquí en más, pues la volatilidad de las opiniones de Trump viene sorprendiendo a diestra y siniestra. El como te digo una cosa te digo la otra, se ha instituido cual forma expresiva cotidiana.

Al decir de la CNN los comentarios de Carlos III “fueron redactados con la colaboración del gobierno británico. Y el rey —quien, según fuentes, está al tanto de las negociaciones del alto el fuego— ha mostrado previamente su disposición a apoyar la causa ucraniana. En marzo, Carlos recibió al presidente Volodymyr Zelensky en Sandringham, su residencia privada, tres días después del explosivo altercado entre el líder de Ucrania y Trump en el Despacho Oval”.

Antes de emprender el viaje, Trump había apuntado que Zelensky “tendrá que ponerse en marcha y llegar a un acuerdo. Tendrá que llegar a un acuerdo. Zelensky tendrá que llegar a un acuerdo”, Está claro que, entre la Casa Blanca y Windsor, cambió su parecer. Vale recordar que el mandatario norteño subrayó que “Europa tiene que dejar de comprar petróleo a Rusia. ¿De acuerdo? Ya saben, ellos hablan. Pero tienen que dejar de comprar petróleo a Rusia”, añadió.

Todo esto se desliza, lector, ante los ojos de quienes quieren ver mientras Europa padece los resultados del atentado norteamericano – noruego contra el Nord Stream, mientras sus economías canalizan ingentes recursos hacia la Defensa para contentar a las grandes corporaciones financiero armamentísticas, mientras se deteriora el vínculo con los mercados asiáticos y mientras recibe menos recursos naturales de la díscola Africa. El resultado, todavía incipiente, de semejante retracción es el comportamiento rebelde de grandes masas en Francia, con esquirlas sobre Alemania, Grecia e Italia. Y en el mismísimo Reino Unido.

Volvamos a la (pre) suntuosa presión británica.

Los periodistas Shawn McCreesh y Maggie Haberman presentaron un detallado y atractivo repaso analítico sobre los invitados al gran banquete. Este narrador estima grato asomarse a la crónica.

EL PODER REAL. “En lo que respecta a los banquetes de mendigos, este fue bastante rico.

Allí estaban sentados, codo con codo, algunas de las personas más ricas, influyentes y con mejores contactos del mundo, todos juntos ante una larga mesa dentro de un castillo de casi mil años de antigüedad. El invitado de honor estaba en el centro de la mesa, vestido de etiqueta rigurosa, y lucía más feliz que nunca. Estaba siendo tratado como un rey por un rey de verdad.

La cena de Estado que el rey Carlos III ofreció para el presidente Donald Trump el miércoles por la noche en el Castillo de Windsor pareció una nueva cúspide para Trump: un escaparate reluciente de los poderosos superándose a sí mismos para ganarse (o conservar) el favor de un presidente cuyo segundo mandato se ha caracterizado por las demostraciones de poder bruto. Esas demostraciones han adoptado cada vez más la forma de represalias contra enemigos percibidos en casa y alianzas destrozadas en el extranjero.

“El vínculo entre nuestras dos naciones es realmente extraordinario”, dijo Carlos. “Al renovar nuestro vínculo esta noche, lo hacemos con una confianza inquebrantable en nuestra amistad y en nuestro compromiso compartido con la independencia y la libertad”.

El presidente parecía sumamente complacido por todo aquello; no pareció molestarse lo más mínimo cuando el rey aprovechó su discurso para aludir delicadamente a cuestiones medioambientales y a la necesidad de apoyar a Ucrania.

Trump se levantó y galanteó: “Es un privilegio singular ser el primer presidente estadounidense recibido aquí” (otros presidentes estadounidenses han sido recibidos en Windsor —incluido Trump en su primer mandato—, aunque no en una cena de Estado. Normalmente, estas cenas se celebran en el Palacio de Buckingham, en Londres, pero ese viejo palacio está en obras de reforma).

El objetivo del Reino Unido está claro: la realeza trabajaba junto con el gobierno británico, prodigando atenciones y honores al presidente el miércoles para que sea más flexible en las negociaciones con el aliado más antiguo de Estados Unidos en su reunión diplomática del jueves con el primer ministro.

¿Pero qué pasa con el resto de la mesa? Había 160 personas sentadas en esa sala de banquetes. Y 1452 cubiertos sonando y raspando en manos de magnates de los medios de comunicación, financieros, políticos y magnates de la tecnología. Entre los poderosos había algunos miembros del gabinete de Trump y los asesores de más alto rango de la Casa Blanca.

La lista de invitados de la cena del miércoles debería guardarse en el castillo y estudiarse dentro de otros mil años como un documento fascinante sobre la historia de Occidente. No se trataba de una mesa de cantantes de pop, estrellas de cine, famosos o figuras de la moda, cuya compañía Trump a menudo ha buscado. No se trataba del poder de la celebridad. Se trataba del poder real.

El primer ministro británico, Keir Starmer, estaba sentado junto al financiero neoyorquino y director ejecutivo de Blackstone, Stephen Schwarzman. El asiento del director ejecutivo del Bank of America, Brian Moynihan, estaba en ese lado de la mesa. También el del niño rey de la inteligencia artificial de Silicon Valley, Sam Altman, a quien pusieron al lado de Kemi Badenoch, la líder del Partido Conservador británico. Demis Hassabis estaba allí (dirige DeepMind, el hermético laboratorio londinense de IA propiedad de Google), y también Satya Nadella, el mandamás de Microsoft, y Marc Benioff, el cofundador de Salesforce. Tim Cook, el director de Apple, también estaba allí.

La presencia de Cook en particular parecía notable. Hace solo unas semanas apareció en el Despacho Oval, con las cámaras rodando, para entregar a un radiante Trump un trozo de cristal de Corning hecho a mano en un soporte de oro de 24 quilates. Era un trofeo destinado a mostrar la inversión de su empresa en Estados Unidos, pero también a ayudar a arreglar su relación con Trump, a quien molestó que el ejecutivo de Apple decidiera no unirse a sus colegas titanes de la tecnología en Medio Oriente el pasado mes de mayo con motivo de la visita del presidente a la región. Trump se percató de la ausencia de Cook y se mofó públicamente de él durante dos paradas del viaje.

Así pues, allí estaba Cook el miércoles, sentado junto a Tiffany Trump en la sala del banquete. Aparte de la primera dama, Melania Trump, que estaba sentada entre la reina Camila y el príncipe Guillermo, Tiffany y su marido eran los únicos parientes de Trump que asistieron.

Pero hubo un invitado a la cena del miércoles cuya presencia pareció especialmente reveladora. Al otro lado de la mesa, frente a Cook y unos cuantos asientos a la derecha, estaba sentado el magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch. Él y Trump tienen una larga y complicada relación intermitente. Sin duda, la situación está en crisis en estos momentos: hace unos meses, The Wall Street Journal —la joya de la corona del imperio periodístico de Murdoch— publicó una historia sobre la antigua amistad de Trump con el difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein, lo que llevó al presidente a negar la historia y demandar al periódico y a su propietario. La demanda de Trump se convirtió en algo especialmente personal; exigió, con éxito, que Murdoch, de 94 años, proporcionara información actualizada sobre su estado de salud, después de que el presidente presionara para que fuera depuesto en cuestión de días.

La posición de Murdoch en la sala del banquete estaba lo suficientemente alejada en la mesa como para quedar fuera del campo de visión del presidente y, sin embargo, allí estaba, escuchando un discurso sobre la grandeza de Trump. (Curiosamente, el barón de la prensa estaba sentado al lado de Morgan McSweeney, el jefe de gabinete y mano derecha del primer ministro, quien actualmente es muy criticado en los medios de comunicación, especialmente en las páginas de —lo has adivinado— los periódicos de Murdoch).

Incluso en esta noche de máximo beneplácito, el apetito de Trump por represalias no se sació. Cuando terminó la cena, publicó alegremente en las redes sociales que la cadena ABC había retirado indefinidamente del aire el programa de Jimmy Kimmel, comediante y crítico de Trump. También publicó que designaría al movimiento “Antifa” de “GRAN ORGANIZACIÓN TERRORISTA”. Todo esto lo hizo mientras se preparaba para pasar la noche dentro del castillo.

El Castillo de Windsor es descrito a menudo como el castillo habitado más antiguo y grande del mundo, pues ha estado en uso casi continuo desde que Guillermo I lo construyó después de la conquista normanda de 1066. Tiene un foso, gruesos muros de piedra y un laberinto de habitaciones. El inmenso salón de banquetes contiene los escudos de los Caballeros de la Jarretera, que datan de 1348. Las armaduras pulidas miran hacia la mesa desde plintos tallados en los muros.

Fuera de las puertas de ese castillo, Trump debe volver a un mundo que no necesariamente lo ve —o, al menos, no necesariamente lo tratará— de la misma manera que lo hicieron los poderosos hombres y mujeres reunidos en el Castillo de Windsor. La semana pasada, cuando el presidente salió de la Casa Blanca para cenar fuera en Washington por primera vez desde su regreso, dentro de un restaurante le gritó un grupo de manifestantes que, mientras apoyaban a Gaza, lo comparaban con Adolf Hitler. Fueron sacados del lugar.

Sin embargo, en el Reino Unido, la noche anterior a la cena de Estado, manifestantes proyectaron en los muros del castillo imágenes de Trump socializando con Epstein, un recordatorio del furor político que le espera en su país.

Al fin y al cabo, las fortalezas están diseñadas para mantener al mundo fuera. Y ningún banquete dura para siempre”. 

LOS PARAÍSOS. Ya que se llegó a esta instancia, es de valor emplearla cual trampolín para llegar más lejos. Pocos meses atrás, en estas páginas se presentó una investigación destinada a conocer las compañías que caracterizan a la City de Londres y, como extensión, a las que transmutaron espacios internos norteamericanos y pasaron del acero al óxido. El material completo, textos previos y derivas posteriores, se encuentra en la nueva edición de Fuentes Seguras. La era de los BRICS +, de reciente publicación. Evoquemos sintéticamente, los ejes.

La City londinense ha sido equiparada al Vaticano y a Wall Street pues, aunque no es un Estado propiamente dicho, contiene una excentricidad administrativa que presta poca atención a las instrucciones del gobierno central, del Parlamento y, bastante grave, de la Justicia británica. En realidad, los analistas más perspicaces señalan que el proceso es inverso y esta milla (2,6 kilómetros cuadrados) auto centrada influye sobre esas y otras instituciones. Hasta cuenta con su policía y con una suerte de intendente (Lord Major) que recorre el mundo proclamando las virtudes del libre comercio.

En realidad, se trata del paraíso fiscal más grande del planeta.

La City está ubicada en el centro de Londres. Allí viven unas 10 mil personas y cada día entran a trabajar 350.000, más del 80% empleadas en el sector financiero. Hace tiempo superó a la región parasitaria de Nueva York. Cada tanto, aparecen manifestantes ante la Catedral de St Paul; denuncian la avaricia de los financistas. Como tantos luchadores en el mundo hacen saber que el poder político, de hecho, lo tienen las grandes empresas.

Sin embargo, son escasos los empresarios realmente importantes que habitan allí. Sus mansiones están ubicadas en parajes inaccesibles y controlados por una seguridad a medida. Las instrucciones llegan a las gerencias mediante los elementos que ofrecen las nuevas tecnologías. Algunos concurren a Davos, otros a los cónclaves del Club Bilderberg -se ha puesto de moda decir que esos dos centros del capitalismo rentístico carecen de poder e importancia, lo cual no es cierto-, pero siempre que pueden evitan el contacto directo, envían sus decisiones a la distancia e interactúan tecnológicamente.

Este párrafo merece ser tomado en cuenta pues son varias las confusiones propias de la idealización que merecen despejarse. Una de ellas es que toda persona que tiene grandes casas y autos de alta gama es parte del poder centralizado. Nada de eso. Luego, que siempre hay alguien más detrás de las grandes corporaciones, donde radica el misterio del orden planetario. Tampoco. Detrás de las megaempresas financieras, están las megaempresas financieras. No hay marcianos, como hemos apuntado oportunamente.

Sin demasiados arabescos, la BBC señala que “Es un centro de negocios más que un sitio donde vive la gente”. En su momento, mediante un diseño institucional adelantado a su tiempo, la City jugó un importante papel histórico destinado a limitar y orientar a la monarquía. Sus particularidades son “inmemoriales”, aunque hay quien asegura que datan de Guillermo el Conquistador, normando que se hizo con el trono de Inglaterra en 1066. Desde entonces, la City ha disfrutado de una serie de privilegios que se acrecentaron periódicamente.

Como indica el historiador y militante Maurice Glasman, “están fuera del alcance de la ley”; “La City actúa como un Estado dentro del Estado”. Al lector le interesará descubrir que Glasman ha creado el Blue Labour, una vertiente interna del Partido Laborista (PL) que cuestiona el progresismo y se proclama industrialista. Como si eso fuera poco, este referente fue el único dirigente de ese espacio político que asistió a la reciente investidura de Donald Trump. Lo invitó especialmente el ahora vicepresidente, JD Vance, con quien ha trabado amistad.

Según Tom Nairn, filósofo y periodista escocés, la apuesta por convertir la City en un centro financiero llegó con la caída definitiva del Imperio británico. Audaz, apuntó que “Cada vez menos competitiva en el marco de la nueva economía mundial, la élite gobernante buscó compensar su pérdida del control del mercado mundial del dinero construyendo un centro financiero en el corazón de Londres”. “Una parte de la capital de Inglaterra fue en efecto convertida en un paraíso fiscal del capitalismo internacional, con una considerable independencia del menguante capitalismo nacional”. Nairn, promotor de una nueva izquierda y de la independencia escocesa, fue hostigado hasta su muerte, apenas dos años atrás.

LOS PROTAGONISTAS. Ahora bien, ¿Cuáles son las empresas que operan con epicentro en la City? La pregunta no es antojadiza, pues de su respuesta surge el conocimiento parcial de los titiriteros de aquellos políticos europeos que actualmente debaten allí.

La City alberga firmas como Barclays PLC, HSBC Holdings plc y Lloyds Banking Group plc. Otras empresas importantes son Barclays Bank PLC (Barclays), British Petroleum PLC (BP), AIG Europe Ltd., Deutsche Bank AG London Branch y Lloyd’s of London. Hay bastante más y vamos a recorrer sus nombres y sus contenidos.

Al igual que en otras ediciones de esta secuencia, este redactor intenta identificar a quienes denomina habitualmente grandes corporaciones.

Aldermore Group plc. Aldermore Group plc es un banco con sede en el Reino Unido que ofrece servicios de banca personal y empresarial. La empresa se fundó en 2007, tras ser adquirida por Resolution Trust Corporation (RTC) a NS&I Life Assurance Society plc. Opera desde Londres, Birmingham, Leeds, Glasgow, Liverpool y Manchester. En 2017 contaba con unos activos totales de 19.000 millones de libras esterlinas y más de 13 millones de clientes.

Anglo American plc. Anglo American plc es una empresa minera y metalúrgica que opera en Sudáfrica, Estados Unidos, Brasil, Chile, Australia entre otros países. Es una de las mayores compañías mineras del mundo. Tiene su sede en la City de Londres y oficinas en todo el mundo. 

Ashtead Group plc. Es una multinacional británica de servicios inmobiliarios con sede en Londres, Inglaterra. Ashtead está especializada en servicios de gestión e inversión inmobiliaria para particulares, empresas e instituciones, incluidos propietarios y ocupantes de inmuebles, bancos, compañías de seguros y fondos de pensiones. La empresa ofrece una gama de servicios tales como gestión de activos, soluciones de externalización (como gestión de instalaciones), gestión de proyectos (incluida la promoción inmobiliaria), servicios de arrendamiento.

Ashmore Group plc. Se trata de una gestora de inversiones. La empresa fue fundada en 1968 y tiene su sede en Londres. Ashmore Group plc opera como filial de Ashmore Investment Management Ltd., que actúa como sociedad matriz de sus filiales. La empresa presta servicios de gestión de inversiones a inversores institucionales y particulares con grandes patrimonios a través de cuentas separadas, fondos de inversión y otros vehículos de inversión colectiva en una serie de clases de activos como bonos, acciones, materias primas y divisas.

Associated British Foods plc. Associated British Foods plc es una multinacional británica de transformación y distribución de alimentos. Opera en el Reino Unido, Europa, África y Norteamérica y emplea a más de 60.000 personas en todo el mundo. A 28 de diciembre de 2017 tenía una capitalización bursátil de 13.000 millones de libras. La corporación se creó en 1929 cuando George Weston Limited (fabricante de Primula) se fusionó con United Biscuits Limited (fabricante de Jaffa Cakes) para formar Associated Biscuits Limited. En 1958, la empresa cambió su nombre por el de Associated British Foods al fusionarse con G M Balfour & Co Ltd (productores de Bird’s Custard Powder), Ryvita Ltd y Twinnings & Co Ltd (productores de Twinings Tea). En 1970, adquirió el fabricante estadounidense de confitería ITT Sheraton a International Telephone & Telegraph Corporation por 27 millones de dólares (12 millones de libras).

AstraZeneca plc. AstraZeneca plc es una multinacional farmacéutica y biofarmacéutica británico-sueca con sede en Londres, Reino Unido. Es la tercera empresa farmacéutica del mundo por ingresos (después de Johnson & Johnson y Pfizer) y la mayor empresa biotecnológica por capitalización bursátil. Cotiza principalmente en la Bolsa de Londres y forma parte del índice FTSE 100. En 2015, operaba en más de 90 países y su sede central se encontraba en Hounslow, al oeste de Londres. AstraZeneca ha desarrollado más de 300 nuevos medicamentos desde el año 2000 en diversas áreas, como el tratamiento del cáncer (inmuno-oncología), enfermedades cardiovasculares (inhibidores de PCSK9) y neurociencia/psiquiatría (trastorno bipolar).

BAe Systems plc. BAe Systems plc es una multinacional británica de defensa, seguridad y aeroespacial. Opera en los ámbitos aéreo, terrestre y marítimo, así como en el espacial. En 2015 era el cuarto mayor contratista de defensa del mundo por ingresos de defensa y estaba entre las 30 mayores empresas británicas por ingresos. Como las demás, también tiene su sede en Londres, donde se encuentra su oficina ejecutiva principal; otras oficinas importantes incluyen Farnborough (Reino Unido), Washington D.C., Arlington County Virginia EE.UU., Ottawa Canadá y Melbourne Australia.

Barclays plc. Barclays plc es una multinacional británica de servicios bancarios y financieros con sede en Londres. Es un banco universal que opera en banca minorista, mayorista y de inversión, así como en gestión de patrimonios, préstamos hipotecarios y tarjetas de crédito. Cuenta con más de 7.500 sucursales en 60 países y territorios de África, Asia, Europa, Norteamérica y Sudamérica. Barclays emplea aproximadamente a 130.000 personas, aunque esta cifra varía debido a sus numerosas adquisiciones a lo largo de los años; cotiza tanto en la Bolsa de Nueva York (BARC) como en la de Londres (BCS). Barclays tiene dos estatus principales: cotiza en bolsa para los inversores de EE.UU. con el símbolo BCS desde 1971; cotiza en bolsa privada para los inversores de fuera de EE.UU. con el símbolo BARC desde 1998.

BG Group plc. BG Group plc es una multinacional británica del petróleo y el gas con sede en Londres. Opera en más de 70 países y se dedica principalmente a la producción de gas natural y gas natural licuado (GNL) en todo el mundo. Opera en cuatro segmentos: GNL, transporte y almacenamiento de gas, exploración y producción de petróleo y condensados; energías renovables; productos químicos; servicios petrolíferos; operaciones en terminales de GLP; actividades comerciales de crudo y productos, LGN y condensados (incluidos productos petroquímicos), así como otras actividades de apoyo a sus negocios upstream. La empresa fue fundada por Sir Marc Rich el 15 de diciembre de 1976, cuando fusionó sus dos empresas con la tercera filial británica de Shell – Shell Gas Limited – para crear BG Group plc. Más tarde, en 2007, vendió la mayoría de las acciones a Royal Dutch Shell por 5.000 millones de libras, pero conservó una participación del 11%, que aún posee. Sus actividades incluyen la exploración y producción, el refinado y la comercialización, la generación de energía y el comercio.

BHP Billiton Ltd. (Australia). BHP Billiton es una multinacional anglo-australiana de la minería, los metales y el petróleo con sede en Melbourne, Australia, y en Londres. Se constituyó el 30 de noviembre de 2001 mediante la fusión de BHP y Billiton plc. Es la mayor empresa minera del mundo por ingresos en 2013 y el mayor productor mundial de mineral de hierro y carbón. Las principales áreas de negocio de BHP Billiton son el petróleo (exploración y producción de petróleo), el cobre, el mineral de manganeso, el mineral de níquel y la producción de carbón; la producción de mineral de hierro; la fundición de aluminio y algunos negocios relacionados, como los servicios petrolíferos para plataformas de perforación en tierra y plataformas marinas, que son operados por Saipem SpA bajo contrato con BHP Billiton Oil & Gas (BOG).

Estas son algunas de las corporaciones que han crecido en base a la renta y los beneficios especiales de los Estados, a los cuales penetraron y forzaron a trasladar recursos originados en otras zonas de sus sociedades. Por eso, el primer ministro británico Keir Starmer es el anfitrión de la dirigencia política europea que se encuentra atada al control de la OTAN. El Reino Unido, por así llamar a estos conglomerados, observa que su principal ariete, los Estados Unidos, está siguiendo un sendero inadecuado.

De allí el acelerado respaldo ofrecido desde la UE al presidente ucraniano Volodímir Zelensky, después de su fortísima discusión con Trump y Vance. Los referentes políticos del Viejo Continente, cuyo poder electoral va cayendo progresivamente, no ligan con el interés geoeconómico profundo de sus pueblos y regiones, sino con las necesidades de las empresas concentradas. Esa es la clave de los tiempos que transcurren y allí radica el talón de Aquiles de las fuerzas que declaman democracia y libertad mientras operan en detrimento de la humanidad y en contra del empleo adecuado de sus más recientes avances científico técnicos. (*)

LA EVOLUCIÓN. Es difícil entrever las posibilidades con que Trump cuenta para realizar un juego propio. De entrada, nomás, resulta pertinente indicar que ese juego no es personal. Depende en buena medida de las empresas que necesitan un horizonte productivo para persistir sin diluirse en un mundo económico especulativo, del vigor interno de los estados y de su porosidad para absorber los intereses sociales; de su capacidad para utilizar las nuevas tecnologías y disponer de armas potentes cuya fabricación no ponga en problemas el equilibrio económico de la nación, de su sagacidad para afrontar la acción de las agencias de inteligencia.

El sendero hacia la Multipolaridad persiste y se relanza, como demuestra el acuerdo para construir Power of Siberia 2 desde Rusia, a través de Mongolia, hacia el noreste de China. Gazprom se afinca profundamente en la región. Como describió The Cradle: “El poder de Siberia 2 implica forjar un nuevo eje energético para eludir la hegemonía occidental”.

Sin embargo, carece de lógica estimar que el decurso está resuelto. Existe un día a día que resulta costoso: tal vez el caso más dramático, aunque no el único, sea el arrasamiento del pueblo palestino. De hecho, continúa y, más allá de algunos pronunciamientos enfáticos, nadie (rpt nadie) está quedando bien parado.

¿Qué derivación tendrá este genocidio? Es difícil saberlo, pero algunos elementos permiten inferir que será más densa que un alto el fuego. Por lo pronto, haciéndose eco de una idea que empezó a circular un año atrás, Egipto ha propuesto forjar un “bloque militar árabe”. Es preciso considerar el concepto: más allá de las dudas generadas por el gobierno emisor de la propuesta -a decir verdad, no hay protagonistas absolutamente confiables- cabe valuar la proyección de la unidad.

Desde hace tiempo, la Liga Arabe y, con más potencia, la Organización de Países Exportadores de Petróleo ampliada (OPEP +) muestran una tendencia a la coordinación y al acercamiento a los BRICS +. Está claro que la propuesta puede evaluarse tardía si se analiza la gravedad de los acontecimientos. Aunque también, que la conjunción de los tres espacios puede canalizar un vigor de enorme magnitud.

Cuando escucharon la iniciativa planteada por el presidente Abdelfatah Said Husein Jalil el Sisi, las agencias británicas retomaron operatorias en busca de su desplazamiento. Nunca confiaron en este general, pese a formarlo en el Joint Services Command and Staff College del Reino Unido. En su andar porta un aura que algunos identifican con historias muy intensas registradas décadas atrás.

Como se verá, los ingleses siempre andan por ahí. Volveremos sobre la cuestión más adelante, lector. Ahora, unos mates y a repasar aquello que valga la pena subrayar, y comentar. 

• Fuentes Seguras. La era de los BRICS +. Por Gabriel Fernández. Ediciones Itarg. Buenos Aires. Agosto 2025

** Imágenes y cobertura en Windsor The New York Times, CNN, AFP, BBC, Daily Mail.

Fuentes Seguras. Hablando se entiende la gente

Se avecina un intercambio vital entre los presidentes de la Federación de Rusia y de los Estados Unidos. Los ejes pueden anotarse en base a la realidad visible. ¿Kiev admitirá los resultados de la reunión?

Por Gabriel Fernández *

Alaska fue vendida por Rusia a los Estados Unidos 158 años atrás por 7,2 millones de dólares. Según la información circulante más concreta ese será el lugar donde el presidente Vladimir Putin se reunirá con su par Donald Trump.

Ambos líderes arriban al encuentro con una coincidencia y varios asuntos complejos que intentarán resolver. El eje común es evitar una guerra nuclear; por estas horas es posible indicar que mientras el titular de la Federación de Rusia encabeza una nación galvanizada en torno a ese propósito, el presidente estadounidense debe lidiar, para imponerlo, con un esquema interno que promueve la conflagración sin cesar.

Cabe destacar, con precaución, que el panorama presente favorece a Moscú. De hecho, Kiev y la Unión Europea están escandalizados ante los anticipos de Steve Witkoff, sobre la posibilidad de que Ucrania ceda lo que queda de las regiones de Donetsk y Luhansk a cambio de un alto el fuego. Witkoff, delegado del rubicundo originalmente enviado para operar en Asia Occidental y ahora con habilitación para incluir la frontera euroasiática, no está desvariando.

En el Kremlin se impone la idea de hacer valer los avances alcanzados en tantos planos, pero también de evitar un ahogo impiadoso que dinamice a los globalistas de Occidente y les permita hacer saltar a Trump por los aires. Putin sabe, y lo ha deslizado con elegancia en las instancias posteriores a cada comunicación telefónica, que no encontrará en ese ex imperio una figura más proclive al diálogo que la del jefe de Estado republicano.

Es preciso analizar el sentido de la acción que encarna Witkoff. Rusia está a punto de dominar otras ciudades clave de Donetsk —Pokrovsk y Kostiantynivka— y de sitiar a las tropas ucronazis en las próximas semanas. Es probable que el debilitado gobierno del presidente Volodimir Zelensky entregue estos poblados para conservar efectivos.

El resto de Donetsk, las ciudades de Kramatorsk y Sloviansk, presenta una perspectiva mucho más clara aún. La Federación de Rusia considera probable el ingreso de tropas rusas sin necesidad de realizar combates. El rechazo planteado por Zelensky a ceder territorio complica los anhelos acuerdistas de Trump, quien comprende que su anverso no posee razones para retroceder.

Si el objetivo trascendente, luego de sortear la alocada idea de una conflagración en toda la línea, es un alto el fuego en la frontera, el mismo solo podrá concretarse accediendo a la realidad descripta por Putin, quien se sabe vencedor en toda la región. El líder multipolar ya señaló que un cese de la guerra solo será posible si se cumple el sentido profundo de la Operación Militar Especial: desnazificación, erradicación del funcionariado de Kiev, transformación de Ucrania en una zona desmilitarizada.

Todo el panorama evidencia que a los Estados Unidos orientados -como puede- por Trump les conviene efectuar acuerdos en base a la propuesta de Moscú, no a la espoleada por Kiev. Pero si lo hace será acusado por el atlantismo, los medios de comunicación, las agencias de Inteligencia y hasta por su base social todavía inorgánica, como antipatriota y cómplice de Putin. Paradojalmente, esas son las fuerzas que vienen desestructurando el gran Estado de la nación desde el control alcanzado por el Consenso de Washington. Dime de qué alardeas y te diré de qué rengueas.

El ejemplo más importante en ese sentido lo ofreció el asesor Yuri Ushakov. Como quien se expresa con naturalidad sobre un asunto tangencial, apuntó que Alaska es un excelente lugar para hablar de cooperación económica entre Washington y Moscú, e insinuó que se organizarán nuevas cumbres con esa finalidad. Por eso, en las horas más recientes, los agentes que filtran lineamientos en los espacios periodísticos hicieron publicar una idea fuerza destinada al trazo grueso: “Existe el riesgo de que veamos una cordialidad entre Trump y Putin que permita al presidente estadounidense tolerar reuniones técnicas entre sus funcionarios sobre el contenido y el momento de cualquier acuerdo de alto el fuego. Un plan sobre intercambios o apropiaciones de tierras que favorezca totalmente a Moscú”. 

Es indudable que el problema lo tiene Trump. Aunque nadie sabe qué sucederá -de otro modo no sería pertinente una reunión directa- es lógico razonar que a Putin le basta con sostener la postura esgrimida en febrero de 2022. Si el presidente norteamericano accede a un acuerdo beneficioso para reducir gastos militares y mejorar las condiciones destinadas a hacer grande su país otra vez, tendrá que lanzar un ultimátum sobre Kiev para que obedezca las disposiciones que se concreten en Alaska.

El horizonte está compuesto por el poder de fuego -en más de un sentido- que presenta cada uno. Desde la administración de Joseph Biden hasta el presente, los Estados Unidos han desplegado en compañía de los países centrales europeos, una batería de sanciones que no conmovieron el calce de los gorros de astracán, sino que impulsaron a la Federación a incrementar los vínculos con los BRICS + y consolidaron la relación con “el amigo más grande del mundo”. 

Vale preguntarse si la persistente y cruenta ofensiva de Israel sobre el pueblo palestino ocupará algún instante en la conversación. Los analistas internacionales, como acto reflejo, dirán que no. Pero este narrador desea introducir algunos datos, pues en las últimas semanas, China y Rusia han objetado el proceder de la potencia ocupante. ¿Porqué han hecho tal cosa si rara vez se adentraron en la candente cuestión? La extensión de las agresiones sobre Irán, nación BRIC y aliado fundamental de ambos en Asia occidental, cayó pesada y su razón de ser mostró diferencias netas en los proyectos estratégicos de cada protagonista.

Tanto Xi Jingpin como Putin vienen enviando integrantes de sus cancillerías a Washington para explicar que la insistencia del premier Benjamín Netanyahu en controlar la zona constituye una perspectiva desfavorable para ellos, pero también para los Estados Unidos que dirige -como puede, es preciso reiterar- Trump. Hay yacimientos valiosos en esas playas, iniciativas turísticas que están siendo probadas en Arabia Saudita; hay una zona de lanzamiento de la Franja y la Ruta sobre la cual el Dragón invirtió gran energía, y mal que le pese a los propagandistas, hay un Estado confiable controlado por estrategas con turbante que suelen cumplir su palabra. 

Vamos a lo que se dijo en público. Este viernes, Trump indicó que un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia, mediado por los Estados Unidos, podría incluir un intercambio de territorios que «beneficie a ambos». «Hablamos de un territorio disputado durante tres años y medio, con la muerte de muchos rusos y ucranianos. Es complicado. Habrá intercambios de territorios para beneficio de ambos», afirmó.

El rubicundo adelantó que «se están acercando a un pacto de cese al fuego” porque todas las partes quieren poner fin al conflicto. «Europa quiere paz. Millones de personas han muerto», indicó ante preguntas de la prensa en la Casa Blanca durante la firma de un acuerdo de paz entre líderes de Armenia y Azerbaiyán. También mencionó el reciente envío de ayuda militar a Kiev a través de un acuerdo de compra de armas con la OTAN y añadió que «Zelensky necesita conseguir mucho, porque tendrá que prepararse para ceder algo».

El ucraniano no perdió el tiempo. Sobre el arranque de este fin de semana, instó a sus aliados a tomar medidas claras para poner fin a lo que denomina invasión de Moscú. “Se necesitan medidas claras, así como la máxima coordinación entre nosotros y nuestros socios. Valoramos la determinación del Reino Unido, Estados Unidos y todos nuestros socios para poner fin a la guerra”, declaró en una publicación en redes sociales. Además, precisó que discutió la situación diplomática en Ucrania con su homólogo francés, Emmanuel Macron.

Añadió que “Hablé con el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Agradezco el apoyo. Intercambiamos opiniones sobre la situación diplomática”, y alzó el tono advirtiendo que “es fundamental que los rusos no vuelvan a engañar a nadie”.

Zelensky cuestionó que se deje de lado a Kiev en el proceso de negociaciones para poner fin al conflicto. “Los ucranianos no regalarán sus tierras al ocupante”, enfatizó durante un discurso en el que afirmó que “la respuesta a la cuestión territorial ya está en la Constitución de Ucrania” y Kiev “no recompensará a Rusia” por haber iniciado la agresión contra su país. El cómico afirmó que está dispuesto a colaborar con Trump, así como con el resto de socios europeos, para lograr “una paz real y duradera que no se derrumbe por los deseos de Moscú”.

“El presidente Trump anunció los preparativos para su reunión con Putin en Alaska: muy lejos de esta guerra que se desata en nuestra tierra, contra nuestro pueblo, y que, de todos modos, no puede terminar sin nosotros, sin Ucrania”, argumentó. En este sentido, el mandatario insistió en que cualquier decisión sobre la guerra que se tome al margen de Kiev será “una decisión contra la paz” que “nace muerta”, puesto que es “inviable”.

Cuanto influirán en los contenidos de la conversación los intereses de las corporaciones financieras y armamentísticas. Que trascendencia se le brindará al apetecible espacio latinoamericano. Hasta qué punto el Reino Unido podrá seguir ordenando el andar de una franja interior estadounidense. Qué pretende en el Ártico cada jefe de Estado involucrado en la conversación. ¿Algún capítulo sobre nuevas tecnologías tendrá su lugar? Es de valor repasar el vínculo ruso norteamericano de los años recientes, y reflexionar.

Causa asombro la diferencia de percepción que evidencian los protagonistas. Al decir del poeta y pintor William Blake, Un tonto no ve el mismo árbol que un sabio. En el plano internacional, resultaría de valor nutrir a ciertos informantes con datos más contundentes. La imaginación es mucho, lector, pero no lo es todo.

El futuro está en juego.

Esta es una grata jornada para matear y pensar. ¿No?

*Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Negociaciones compartidas y sumisiones aceptadas

Por Ricardo Auer

La era Trump continúa marcando una tendencia hacia el bilateralismo y el uso instrumental de la fuerza arancelaria.

Es interesante observar el comportamiento de diversos países frente al poder de las potencias y en particular frente a Donald Trump y su particular estilo de negociación de los aranceles de importación a EEUU. Siempre empieza pidiendo lo imposible o de máxima, para llegar a lo realmente deseado o posible. Hasta el momento EEUU firmó nueve acuerdos con: Gran Bretaña, China, Vietnam, Japón, Filipinas, Indonesia, la Unión Europea, Corea del Sur y Pakistán; con Taiwán dice haber llegado a “ciertos consensos”.

Gran Bretaña. Fue el primero; reduce los aranceles a los autos británicos del 25% a 10% (hasta 100.000 al año) y los elimina para acero y aluminio; otorga permisos recíprocos para la exportación de carne vacuna y productos agrícolas; reduce barreras no arancelarias y simplifica trámites aduaneros. Aliado ganador.

China. De las amenazas recíprocas del 115%, llegaron al acuerdo del 30%, aún en desarrollo, aunque mantiene elevados aranceles (55%) para determinados productos chinos. También China aprueba y facilita la exportación de tierras raras;elimina medidas de represalia mutua, y relaja controles para el acceso de productos chinos al mercado estadounidense.

Vietnam. Acordaron elevar los aranceles al 20 % (con una tasa de 40% a productos de los que se sospeche procedencia china); partiendo de la amenaza previa de situarlos en un 46%.

Japón. De la amenaza del 25% acordaron finalmente un 15%. Japón se comprometió a invertir 550.000 millones de dólares en EEUU y a abrir su mercado en sectores como automóviles, camiones, arroz y productos agrícolas. Aliado perdedor.

Filipinas. Se impone un arancel de 19% a los productos filipinos, casi el 20% con el que había amenazado, a cambio de que los productos estadounidenses queden exentos de aranceles al entrar en Filipinas.

Indonesia. Algo similar a Filipinas. Acuerdo en un 19% pero incluye compromisos de compra de aeronaves, productos agrícolas y energéticos estadounidenses por parte de Indonesia.

Unión Europea. Amenazando con un 30%, la mayoría de las exportaciones europeas quedarán finalmente gravadas con 15%. Francia quedó muy disconforme. La UE se compromete a comprar energía de EEUU por un valor de 750.000 millones de dólares, a invertir 600.000 millones de dólares en ese país y a incrementar la compra de material militar de EEUU. Aliado muy perdedor.

Corea del Sur. Han acordado aranceles del 15% a los productos coreanos, mientras los de EEUU quedan exentos para su entrada en Corea, quien además se compromete a invertir 350.000 millones de dólares en EEUU y a adquirir 100.000 millones en productos energéticos. Aliado perdedor.

Pakistán. El acuerdo comercial incluye la rebaja de aranceles “recíprocos” (sin indicar valores), e incluye que EEUU colaborará con PK en la gestión de “sus enormes reservas de petróleo”.

En cuanto a otros países, Trump parece manejar una impronta con más peso en lo geopolítico que en lo comercial.

India. EEUU amenaza sumar un 25% adicional a los actuales aranceles, por las relaciones de India con Rusia, en especial, las referidas a compras de sistemas de armas y de petróleo ruso. Intenta socavar la autonomía estratégica de India con respecto a su participación en el BRICS.

Brasil. EEUU lo amenazan con un 50%, pero introduciendo cuestiones políticas internas (juicio a Bolsonaro), con lo que de paso EEUU intenta romper el Mercosur.

En relación a Argentina poco se sabe, aunque se mantendrían altos los aranceles para los productos siderúrgicos y de aluminio, lo que agravaría aún más la ya deficitaria balanza comercial de Argentina con EEUU. Al parecer la alineación automática nacional no traerá beneficios reales. Por eso, no sorprenden las declaraciones del futuro embajador de EEUU en Argentina; simplemente son coherentes con quienes gobiernan hoy a Argentina. Las potencias se manejan con flexibilidad táctica. Leen la realidad de cada país y actúan acorde a esa lectura. No cambió EEUU; simplemente tanto se degradó Argentina, que un futuro embajador adopta posiciones abiertamente anti-diplomáticas, porque tiene conocimiento cierto que el gobierno de Milei ha puesto en venta los restos de la soberanía nacional, solo para obtener ventajas personales; reemplazar a la “vieja casta” por una nueva, de menor nivel intelectual e institucional, encabezada por él mismo.

En principio, el futuro embajador viola el artículo 41 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961) que establece claramente: «Los agentes diplomáticos no deberán inmiscuirse en los asuntos internos del Estado receptor”. Sus palabras, ejercidas como un algoritmo, que el nuevo paradigma argentino debería obedecer, chocan contra la voluntad popular y violan elementales principios diplomáticos. Pretende intervenir políticamente, ejerciendo presión directa sobre el poder judicial argentino (ref. a CFK); vulnerar la mínima neutralidad, apoyando explícitamente el proyecto político partidario de LLA, que es sólo una fracción ideológica de un país democrático; supervisar a los gobiernos provinciales para “vigilarlos” para que no hagan convenios con China u otros países no aprobados por EEUU; esto viola además la organización federal del país.

A esto se suma el pedido del gobierno para la exención de visas para entrar a EEUU (VWP, por sus siglas en inglés), algo que no es de vital importancia para los intereses nacionales. Sería bueno y agradable tenerlo, pero hay muchas otras, y absolutamente más importantes, prioridades. De acuerdo a los protocolos de la VWP deberíamos cumplir una serie de muy exigentes requisitos de adecuación de los sistemas de control fronterizos, de emisión de pasaportes y de intercambio de información con EEUU. Esto implicará necesariamente la instalación de agentes estadounidenses de migraciones para realizar controles, en todo nuestro territorio. Otro vasallaje de nuestra soberanía. Esta exigencia se la hicieron a México, quien rechazó la instalación de los puestos de control por considerarlo una afectación de la soberanía, ya que implica que agentes extranjeros actúen en el país.

No seamos ingenuos; siempre las potencias (todas, todas) ejercen su poder, su influencia, para defender y acrecentar sus propios intereses nacionales. Lo hace presionando, ofreciendo, sobornando, atacando, casi siempre en forma sutil o al menos, no demasiado visiblemente. Pero es poco frecuente, al menos en este siglo XXI, donde el mundo ya no es hegemónico, sino multinodal, que un diplomático, exprese abiertamente que pretenda ejercer el mando directo de lo que debe hacer Argentina, interna y externamente.

La pregunta pertinente es por qué en estos tiempos la diplomacia abandona su máscara de neutralidad. No se trata de un error personal o meras transgresiones protocolares, sino el ejercicio de un nuevo paradigma global, donde el derecho internacional se subordina, sin explicaciones racionales, a los intereses nacionales, geopolíticos, militares, tecnológicos o comerciales. Para ello se avanza sobre la soberanía que cada nación no defiende, por debilidad estructural, por hiper-fraccionamiento interno, o por acción deliberada de gobiernos o intermediarios locales vasallos.

Las potencias tienen una estrategia activa (guerra irrestricta o híbrida) de injerencia política, judicial, territorial e institucional sobre el resto de los países, pero toman recaudos para actuar cuidadosamente cuando éstos y sus gobiernos hacen respetar sus respectivas autonomías estratégicas. Pero no cuidan las formas diplomáticas más elementales cuando se encuentra con gobiernos que se sienten cómodos con estar alineados automáticamente, sin defender los intereses nacionales propios.

Asistimos a una estrategia de gobernanza poswestfaliana, coherente con las doctrinas de guerra actuales; la “no injerencia” se subordina a los intereses estratégicos, comerciales y de seguridad de las potencias. La presente es una versión moderna de la recordada Doctrina Monroe, tan rechazada por las diversas escuelas diplomáticas argentinas, o de otras versiones, como las del Proceso Militar o de las épocas de Menem (aliado extra-OTAN). Deberían recordar que “Roma no paga Traidores” y que cuando ya no sean de utilidad, se los descartará y si es necesario se los juzgará, utilizando los mismos archivos de sus “colaboradores”, que las potencias guardan celosamente. (Junta Militar argentina, Pinochet, Noriega, otros).

La política nacional debe ejercerse con firmeza y transparencia, recuperándola para ser un instrumente inteligente de un proyecto colectivo de unidad nacional, y de paz con el resto de las naciones.

https://www.infobae.com/opinion/2025/08/03/negociaciones-compartidas-y-sumisiones-aceptadas/

Resumen: XVII Cumbre del BRICS en Río de Janeiro consolida cooperación entre países del Sur Global

La XVII Cumbre del BRICS marcó un hito en la expansión y consolidación del bloque, fortaleciendo la cooperación entre los países del Sur Global y promoviendo una agenda centrada en la paz, el multilateralismo, el desarrollo inclusivo y el diálogo entre los pueblos.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó el lunes la cumbre como «extraordinaria» en un balance tras el encuentro realizado en el Museo de Arte Moderno de Río.

«En los BRICS queremos fortalecer el proceso democrático, el proceso multilateral. Queremos paz, desarrollo y participación social», apuntó, resaltando el espíritu de diálogo y cooperación en medio de un mundo cada vez más tenso.

«Los BRICS no nacieron para enfrentarse a nadie, los BRICS simplemente son otro modelo, otro modo de hacer política, más solidario», enfatizó.

Durante la cumbre se destacó el creciente peso del Sur Global en la escena internacional.

Los BRICS, que representan la mitad de la población mundial, más de un tercio del territorio global, el 44 por ciento del PIB mundial en paridad de poder adquisitivo y el 25 por ciento de los intercambios comerciales, se posicionan como un actor fundamental en la gobernanza global.

La presencia de la mitad de los miembros del G20, las últimas presidencias de este grupo y de las COP de cambio climático, así como una significativa representación de países megadiversos y productores de energía, confirmaron la relevancia estratégica de la cumbre.

La declaración de líderes adoptada al final del encuentro reflejó un consenso sobre la reforma de la gobernanza global y el fortalecimiento del multilateralismo, considerándolos desafíos urgentes en la lucha contra el unilateralismo.

La cumbre también abordó temas cruciales como la situación en Palestina, condenando los ataques militares contra Irán y los riesgos nucleares.

Se impulsó la cooperación en la exploración espacial con fines pacíficos y se obtuvo apoyo para el fondo de bosques tropicales en preparación para la COP 30.

Los líderes defendieron el sistema multilateral de comercio, rechazando las tarifas unilaterales, y avanzaron en el diálogo sobre el uso de monedas locales en el comercio y la convergencia de los sistemas de pago para reducir costos.

Además, los BRICS demostraron su capacidad de acción conjunta al adoptar declaraciones sobre inteligencia artificial y finanzas climáticas que hacen hincapié en un abordaje justo y equitativo de esos desafíos.

Se estableció una hoja de ruta para movilizar recursos en la lucha contra el cambio climático y se formuló una visión compartida del Sur Global sobre la inteligencia artificial, buscando abordar aspectos como el empleo y el acceso a datos con equidad y soberanía digital.

Fue lanzada una asociación para eliminar enfermedades socialmente determinadas y tropicales desatendidas, enfocándose en combatir sus causas profundas como la pobreza y la exclusión social.

Otra iniciativa destacada fue la asociación para la restauración de tierras degradadas, con un amplio potencial para inversiones en producción de alimentos, biocombustibles y restauración de la mata nativa.

La cumbre también impulsó la reforma del Fondo Monetario Internacional y apoyó una convención de la ONU sobre cooperación tributaria internacional.

En línea con las políticas de participación social del Gobierno de Lula da Silva, se llevaron a cabo por primera vez un encuentro del Consejo Civil de los BRICS y reuniones con empresarios, trabajadores, mujeres emprendedoras y jóvenes, quienes presentaron recomendaciones a los sherpas (representantes) del bloque.

El foro empresarial, que congregó a más de mil participantes, reafirmó la importancia de la integración económica y comercial.

Brasil mantendrá la presidencia de los BRICS hasta finales de año, dando continuidad a las iniciativas lanzadas en la Cumbre, tras lo cual la presidencia rotativa será asumida por la India.

Fuentes Seguras. Un hueso duro de roer

Los 12 días y sus objetivos. Israel, Irán, EEUU, Rusia, China. Davos y OTAN vs Multipolares. Los argumentos de los «agredidos». Las perspectivas silenciosas e intensas de los que necesitan la paz.

Por Gabriel Fernández *

Los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) acordaron este miércoles, durante la cumbre que celebran en La Haya, el aumento del gasto en Defensa hasta alcanzar el 5 % del PBI de cada Estado. Desde ya que la presentación de la iniciativa estuvo articulada a partir de la inferencia de tremendos desafíos estimulados por naciones multipolares. A lo largo de la reunión, volvió a quedar claro que la mayor parte de los dirigentes allí congregados, responden a los mismos intereses que vienen damnificando la situación del Viejo Continente; no a sus pueblos.

Esas jefaturas, que nada dijeron cuando una operación norteamericano noruega destruyó el gasoducto Nord Stream, generando dificultades de aprovisionamiento energético sin precedentes, ahora se manifiestan atemorizadas por ataques improbables de las potencias euroasiáticas y asiáticas cuyos modelos necesitan de la convivencia pacífica para el propio desarrollo. Esas jefaturas, que barren bajo la alfombra los crímenes israelíes en Asia occidental, fundamentan su acción pro bélica, además, en la calificación de los emergentes como autocracias riesgosas para la democracia.

La administración norteamericana, hondamente penetrada por el atlantismo, las corporaciones financieras y armamentísticas y los agentes coordinados por la City londinense, no logra orientar el país en sentido productivo; afronta diariamente boicots internos destinados a generar guerras y conflictos donde fuere y como fuere para desarticular las escasas opciones que posee para frenar un camino ruinoso. Esto explica las continuas consultas realizadas entre Trump y sus colegas – adversarios Vladimir Putin y Xi Jingpin. Toda inferencia lineal sobre alineamientos y vertebraciones, puede resultar errónea si no toma en cuenta esos factores.

El ataque que disparó la Guerra de los 12 días fue impulsado por las compañías que gobiernan Israel y mantienen sus garras sobre el aliado americano. Las que bosquejaron hasta el estilo de debate en Davos -enero del año en curso- y el intercambio atlantista presente, en Países Bajos. Son, vale subrayar, las que acaban de impulsar el incremento en los gastos de Defensa. Esa decisión implica, de modo transparente, la desfinanciación de las áreas productivas y sociales de los estados involucrados y un re impulso para el sostén económico de quienes desesperan por bloquear el crecimiento multipolar y mantener el esquema mundial previo, derivado de la hegemonía del Consenso de Washington.

La salida airosa que logró Irán en el reciente litigio, además de evidenciar su potencial en la zona, mostró la solidez de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). Sin ruidos innecesarios, esos países -con alguna excepción- sostuvieron aquella prioridad -la Seguridad Regional– que los llevó a crear la entidad. Su evolución los propulsó a configurar un acuerdo estratégico vinculado con la economía, en sus variables infraestructurales y comerciales. Detectaron rápidamente que el hostigamiento del ahora debilitado premier Benjamín Netanyahu iba dirigido contra todos y tenía como objetivo obturar el tramo inicial de la Franja y la Ruta, absorber los recursos petroleros persas, quebrar la comunicación financiera emergente, limitar la cooperación en la elaboración de nuevas tecnologías y desmembrar a los BRICS + forzando contrastes internos.

LAS CLAVES. El modelo argumental es conocido, aunque negado en Occidente. Quien necesita atacar fundado en un interés muy concreto, imputa a su objetivo por pretender hostigarlo. A continuación, pone en marcha un destacado operativo propagandístico y clama a los cuatro vientos el presunto peligro. Enseguida, recorre uno de dos caminos portadores de variantes pero orientados en un sentido: simplemente lo afirma y dice tener pruebas -que nadie conoce- de la futura agresión o genera un impacto de falsa bandera que justifica una réplica acorde.

No es preciso ir muy lejos en la historia. Las salvajes invasiones estadounidenses sobre Irak, en el año 2003 y su equivalente contra Libia, en 2011, fueron forjadas con esos componentes, entremezclados. A su través se desplegó el extraordinario operativo en las Torres Gemelas y el Pentágono, que facilitó en el dramático 2001 aquella intensa campaña comunicacional de denuncia contra naciones, organizaciones y líderes del mundo musulmán y expandió el clima de temor destinado a brindar sostén argumental a las agresiones citadas.

La hegemonía del Consenso de Washington y la labor de los gobiernos amparados en sus zonas de DefensaInteligencia y conducidos por las corporaciones financieras, se extendió por el planeta y alcanzó un control general. Ese armado fue empleado, sin que millones lo percibieran, durante la crisis 2008 – 2010. ¿Cómo? Los ductos transmisores de recursos hacia las firmas armamentísticas dependientes del poder centralizado fueron prácticos para canalizar recursos destinados al salvataje de las entidades bancarias.

En conjunto, los gigantescos acuerdos de Defensa y Finanzas empobrecieron al globo, empezando por los países periféricos. Pero, como se ha explicado en estas Fuentes al abordar el proceso de desterritorialización, se difundieron sobre las naciones centrales. Los Estados Unidos y sus aliados básicos en Europa empezaron a ser saqueados a la vista de todos, en beneficio de aquellas compañías que, para sintetizar, se congregan en Davos y ejercen su poder a través de la OTAN. Aunque remanido, el diseño se aplicó ahora en contra de Irán. Tiene mucho sentido porque la destrucción de la Revolución Islámica que gobierna el país desde 1979 implicaría un retroceso para los factores mencionados párrafos atrás. Podría deteriorar el poder multipolar emergente.

Esa enumeración conjugada de elementos permite explicar el motivo de la agresión pero también de los alineamientos. Cómo dejar de indicar que ambos ítems resultan difuminados y falsificados por los mismos medios apuntados -y sus redes- a la hora de plantear “informativamente” los sucesos que se desarrollan en Asia occidental. Si hemos observado, lector, la lógica guerrera bien representada en este caso por Israel, resulta pertinente abordar con franqueza las aproximaciones entre países considerando -como es habitual en esta secuencia- los intereses geoeconómicos de base que disparan cada posicionamiento.

Ver, pensar y comprender: la cháchara sobre el “aislamiento” persa deja de lado los mismos y evita apuntar que la Organización de Cooperación de Shanghái, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los BRICS +, así como -en específico, si gusta individuar- la República Popular China y la Federación de Rusia, necesitan ahondar, mejorar, los vínculos con el gobierno que lideran el presidente Masoud Pezeshkian y, esencialmente, el jefe espiritual Alí Jamenei. Este segmento es determinante para la absorción del panorama regional y su derivación global.

CON CUIDADO. Sin embargo, una vez que se ponen sobre la mesa los componentes del litigio, es saludable precaverse de la elaboración de proyecciones absolutas que desdeñen variables propias del proceder político humano; ellas surgen cuando menos se lo espera. Los falsos agredidos, empezando por el país que regentea Netanyahu, están armados hasta los dientes y cuentan con un respaldo financiero decreciente pero de singular volumen. Es decir, el proceso transformador que implica la multipolaridad no tiene garantizada su linealidad ni su victoria inmediatas. Lleva bien el balón, cabe situarlo en relieve, pero el césped no es tan parejo como resultaría deseable.

De hecho, los insistentes ataques padecidos por estado y pueblo iraníes -Qasem Soleimani, Ismail Haniya, Ebrahim Raisi, Hassán Nasrallah, las multitudes en los actos evocativos, los científicos especializados en energía nuclear y tantos más- dieron cuenta de dificultades para articular la seguridad y también de la persistente capacidad de daño originada en la tarea de los servicios secretos británicos y sus adláteres norteamericanos. De allí que, al entender de este narrador, el mediano plazo resulte más claro que el tramo reducido, algo no demasiado habitual en la historia humana.

En sintonía, los Estados Unidos denotan ante la opinión pública mundial sus complicaciones y fracturas puertas adentro. El andar del presidente Donald Trump, así como la secuencia de declaraciones en sentidos contradictorios y hasta zigzagueantes, configuran una muestra nítida de la complejidad que afronta ese país y de un quiebre que, tal vez, carezca de solución. Por eso resulta imposible, y temerario, adelantar pronósticos. Hasta ahora, esas corporaciones armamentísticas, sus gobiernos y esos agentes de Inteligencia vienen gestando conflictos a diestra y siniestra para evitar el giro industrialista e inversor -re canalizador de aquellos recursos destinados a la Defensa y las Finanzas-, que demandó en los comicios el pueblo norteño.

La exigencia masiva se prolonga en el tiempo: hace pocas horas se conoció un sondeo según el cual más del 60 por ciento de los norteamericanos rechazan el bombardeo sobre Irán y un consiguiente dentre de su país en el lejano litigio. Es más, algunas cosas se le escapan -derivan- a la elaboración del poder financiero: en conjunción con los medios concentrados, buscó atiborrar las calles con migrantes enojados; lo logró, pero luego no supo como acallarlos, pues las críticas a Trump se enlazaron con las demandas de empleo, salarios y condiciones de vida adecuadas.

Es que la crisis humanitaria -fentanilo y otras drogas, violencia horizontal, desocupación, falta de vivienda, salud y educación públicas- generada en esa nación por el modelo del Consenso se ha intensificado hasta tornarla raquítica. Por tanto, republicanos, demócratas, sindicatos, migrantes, confluyen en una certeza: los Estados Unidos deben abandonar las aventuras bélicas impuestas por las mega empresas y utilizar sus recursos en dirección interna. A decir verdad a nadie preocupa lo que hagan o dejen de hacer los ayatollahs en Asia occidental, región que la mayor parte de la población estadounidense, con baja instrucción, ni sospecha donde se encuentra.

Es ostensible que entre los diseñadores de las guerras circula nuevamente la idea de refrescar la falsa memoria mediante algún imaginativo suceso equivalente a las Torres y el Pentágono. Como a Israel, poco les importa que la República Islámica de Irán asegure una y mil veces que su crecimiento nuclear tiene objetivos pacíficos y poco les importa, además, que esa aseveración haya sido corroborada por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA). Han comprobado que una parte de la humanidad está dispuesta a absorber las tonterías y mentiras lanzadas por gigantes mediáticos cuyas acciones fueron adquiridas por las corporaciones rentísticas a partir del último tramo de los años 80.

Los profetas del odio intentaron cerrar una puerta hacia el futuro. En plena batalla, observaron que los nuevos protagonistas planetarios resolvieron -y lograron- mantenerla abierta.

El ser humano, con todas sus deficiencias, está revelando que constituye un hueso duro de roer.

  • Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Fuentes Seguras. Estados Unidos, China y la verdad sobre la “guerra inevitable”

Después de los alardes habituales, se sentaron a negociar y establecieron reglas de juego en materia de aranceles y protección

Por Gabriel Fernández *

Los Estados Unidos y China atenuaron su esgrima comercial y acordaron una reducción del 115 por ciento a los aranceles que se habían impuesto mutuamente; en sintonía, establecieron un mecanismo de consultas bilaterales para futuras crisis. La medida, anunciada tras dos días de reuniones en Ginebra abrió el juego a lo que las autoridades de ambos países llamaron reparación de una “relación atrofiada” por las disputas económicas.

La verdadera dimensión del litigio fue informado en estas páginas a través de la saga Fuentes Seguras. Mientras tantos medios anunciaban una guerra inevitable, por aquí se indicó que la búsqueda trumpiana de la re industrialización coincidía con la filosofía del coloso asiático acerca de la resolución de los contrastes en base al diálogo y la cooperación. Se informó que ambos factores estaban sostenidos por razones prácticas bien profundas.

Estas gestiones, que contaron con la mediación directa de Suiza, fomentaron un giro drástico en la información pública sobre la presunta hecatombe promovida por el presidente Donald Trump. En base al nuevo diseño, que se aplicará durante un período inicial de 90 días, los Estados Unidos reducirán sus gravámenes a los productos chinos desde un 145 por ciento a un 30 por ciento, y China hará lo propio con los bienes estadounidenses, reduciéndolos desde 125 puntos porcentuales a solo 10.

“Logramos un reseteo total con China tras conversaciones productivas en Ginebra”, declaró Trump desde la Casa Blanca horas atrás. El presidente estadounidense añadió que la relación con su par chino, Xi Jinping, es “muy, muy buena” y anticipó un futuro contacto telefónico entre ambos. En tanto, Scott Bessent, secretario del Tesoro norteño, dijo que el entendimiento evidencia que ninguno de los dos países busca un “desacoplamiento” comercial. “Con aranceles tan elevados, lo que existía era una especie de embargo, y nadie quiere eso”, sostuvo.

El descenso de los aranceles tiene por motivo facilitar futuras negociaciones que contemplen la reducción de las fricciones en la relación comercial, afirmó el titular del área económica de los Estados Unidos. El Ministerio de Comercio de China, por su parte, celebró los “avances sustanciales” logrados en las conversaciones y destacó que la reducción de aranceles beneficia al interés común global.

El pacto fue oficializado en un comunicado conjunto emitido tras las reuniones en Ginebra, donde se encontraron representantes de ambos gobiernos. El silencio europeo puede equipararse a un pataleo de quienes anhelan más conflictos. Los medios occidentales no logran explicar el giro de los acontecimientos.

Mientras tanto, la Reserva Federal que orientan las corporaciones sigue insistiendo que todo lo realizado por el gobierno de los Estados Unidos genera inflación y perjudica el desarrollo económico. Hasta hace unos días, lo acusaba de promover una eclosión contra China; ahora desliza que favorece a la potencia rival.

* Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Fuentes Seguras. La defensa como estrategia 

Pensadores. Analizamos la doctrina pakistaní generada por Khalid Ahmed Kidwai, los primeros pasos del papa León XIV y la mirada de Pietro Parolín. Francisco, presente.

Por Gabriel Fernández *

Al abordar la situación registrada en Cachemira, es posible zambullirse en conceptualizaciones que, hasta ahora, resultaban lejanas y hasta sorprendentes. Así como en otras ediciones se presentó el razonar de estrategas significativos, ahora la búsqueda estará direccionada sobre el hombre que diseñó la filosofía defensiva de Pakistán para afrontar las notables complicaciones que ofrece la región. De tal modo, este periodista invita a adentrarse con razón y pasión en el original planteo del teniente general (no tan retirado) Khalid Ahmed Kidwai.

En el cierre, tras visualizar sus primeros pasos, realizamos un esbozo activo de León XIV. Sin dejar de lado el halo de tristeza que envuelve la cobertura presente pues da cuenta de una ausencia muy significativa, vamos a afrontar su decir inicial, las perspectivas trazadas y, en línea con los párrafos previos, el rol que empieza a jugar Pietro Parolin, eclesiástico, canonista y diplomático católico italiano, secretario de Estado de la Santa Sede desde el 15 de octubre de 2013. Es que allí también puede decirse que estamos ante un estratega.

Pero vamos por partes, sin prisa y sin ahorrar profundidades. Los planteos y definiciones explicitados en el tramo de las Fuentes que se avecina fueron extraídos de las exposiciones y textos de Kidwai y de su conferencia titulada «Cambios en la dinámica de poder y desafíos para Pakistán».

KHALID AHMED KIDWAI. Esto es esencial: Pakistán inició su programa nuclear como un modo de contrarrestar la superioridad convencional de la India, tras perder su territorio oriental en la guerra de 1971. Por eso, la política nuclear de Pakistán ha sido básicamente defensiva. A medida que la postura nuclear y convencional de la India se desplegó con el paso de los años, también lo hizo la respuesta pakistaní, con puntos de inflexión clave como las pruebas nucleares de 1998 y el desarrollo en la década de 1990 de una vigorosa infraestructura de lanzamiento nuclear, que incluía los sistemas de misiles Ghaznavi, Ghauri y Shaheen, en respuesta al desarrollo por parte de la India de las series de misiles estratégicos Prithvi y Agni.

A diferencia de la concepción declarada por la India de no ser el primero en usar armas nucleares, Pakistán decidió invertir los términos, dejando abierta la posibilidad de ser el primero en usar armas nucleares en determinadas circunstancias. Eso, claro, encendió las alarmas. Semejante criterio resultó una característica constante del país. Dado que el arsenal nuclear pakistaní sirve como elemento disuasorio contra la agresión convencional y las amenazas nucleares de la India, Islamabad considera apropiado mantener la opción del primer uso. Esto es importante para la seguridad del país, ya que la política india de no ser el primero en usar armas nucleares ha evidenciado contradicciones en los últimos años.

El principal estratega de esta doctrina nuclear defensiva es Khalid Ahmed Kidwai. Tras analizar a fondo el panorama, indicó que las armas nucleares de su nación, dado el desequilibrio estructural que padece ante India, deben ser instrumento de disuasión y no amenazas de aniquilación del adversario con un primer ataque contundente. En esa dirección, Pakistán ha mantenido sus armas en estado desacoplado, es decir, la ojiva está separada del vehículo de lanzamiento, con un estricto sistema de mando y control centralizado. Tras la primera prueba de vuelo exitosa en 2011 del Nasr, (conocido como Hatf-9), un misil balístico táctico de combustible sólido con un alcance de 60 kilómetros, surgieron temores ante posibles desafíos de mando y control asociados con su despliegue. No obstante, Kidwai sostuvo su postura y reafirmó su compromiso de mantener mando y control centralizados sobre todos los misiles. Esta decisión se ha mantenido firme incluso tras los avances de la India en el desarrollo de los llamados misiles nucleares encapsulados.

El otro rasgo importante de la política nuclear pakistaní es la moratoria unilateral de los ensayos nucleares, subrayada por la declaración de Islamabad, donde ese Estado afirma que «no fue el primer país en realizar ensayos nucleares ni será el primero en reanudarlos en el sur de Asia». Pakistán ofreció convertir su moratoria unilateral en un compromiso bilateral con la India como medida para fomentar la confianza. Sin embargo, la India no aceptó la propuesta, y los expertos en armas atómicas estiman que podría realizar otra serie de ensayos nucleares. La moratoria de Pakistán está sujeta a la decisión de la India al respecto. Si la India decide reanudar los ensayos nucleares en algún momento, es probable que Pakistán siga su ejemplo. No atacará, pero no retrocederá.

La compleja postura diseñada por Kidwai en materia de armas nucleares y disuasión es defensiva y referida específicamente a la India, a diferencia de este país, que ha mantenido una política más abierta y ha evitado identificar adversarios potenciales en su doctrina. Esto llevó a esos especialistas a evaluar que, al fin y al cabo, Pakistán es más confiable, pues el horizonte de ataque potencial indio es demasiado abarcativo. Este elemento fundamental pakistaní se ha destacado desde sus pruebas nucleares de 1998. En su explicación ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en septiembre de ese año, apenas unos meses después de las pruebas nucleares, el Estado de Pakistán subrayó que «Las pruebas nucleares de Pakistán no se realizaron para desafiar el régimen de no proliferación vigente ni para satisfacer ninguna ambición de gran potencia. Su objetivo era prevenir la amenaza o el uso de la fuerza contra Pakistán. Nuestras pruebas en respuesta a la India contribuyeron así a la causa de la paz y la estabilidad en nuestra región».

Como el planteo es inteligente, resulta difícil de objetar. Sin embargo, los vicisitudes del período influyeron en su decurso. Haga memoria, lector. Tras la operación militar estadounidense de 2011 que mató al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, surgió un debate sobre si Pakistán necesitaba reevaluar su estrategia nuclear para disuadir posibles amenazas provenientes de su frontera occidental, además de la India. Otro argumento similar surgió al considerarse a Israel como un posible agresor de Pakistán. Este argumento cobró fuerza en la década reciente, dado que Pakistán no tiene relaciones diplomáticas con Israel y proclama su respaldo a la causa palestina en los foros internacionales. En sintonía, los vínculos en materia de defensa entre India e Israel, contribuyó a levantar la guardia.

Este debate cobró mayor fuerza con las pruebas en 2015 del primer misil balístico de alcance intermedio de Pakistán, el Shaheen III de dos etapas y combustible sólido, con un alcance de 2750 kilómetros. Si bien la intención declarada de Pakistán al desarrollar el misil era cubrir toda la masa continental de la India, incluidas las islas Andamán y Nicobar, los Estados Unidos advirtieron acerca de la posibilidad de que el Shaheen III pudiera alcanzar otros objetivos, como Israel. Este debate resurge periódicamente, pero los pakistaníes jamás admitieron modificaciones en su diseño defensivo. Por el contrario, han ratificado que su programa de armas nucleares solo tiene como objetivo disuadir las amenazas de la India. Asimismo, el alcance del Shaheen III se limitó intencionalmente a 2750 kilómetros para disipar tales preocupaciones.

LA MEJOR DEFENSA ES UN BUEN MEDIOCAMPO. Veamos. Una disuasión nuclear robusta se basa en la capacidad del Estado para comunicar la amenaza eficazmente, demostrando al mismo tiempo capacidad y determinación para llevarla a cabo. Para que la disuasión sea efectiva, es crucial que funcione dentro de un radio de acción específico. Si la amenaza nuclear supera un umbral superior, podría percibirse como inverosímil y, en consecuencia, perder su eficacia. Por el contrario, reducir demasiado el umbral conlleva el riesgo de que el adversario opte por absorber un ataque de bajo impacto y, en última instancia, prevalezca en los frentes político y diplomático. La esencia de la disuasión reside en la noción de infligir un daño inaceptable. Si el umbral y el impacto se reducen a un punto en que el daño nuclear se vuelve tolerable o aceptable para el adversario, la eficacia de la disuasión podría verse comprometida.

En todo el tramo y en relación a todos los asuntos indicados, Kidwai comandó los estudios y las definiciones. Lo hizo en su madurez, y sigue ostentando la batuta filosófica del país ahora, pese a su jubilación. Pocas semanas atrás afirmó que, si bien la capacidad de disuasión nuclear de Pakistán ha sido una piedra angular de la seguridad nacional del país durante las últimas décadas, últimamente ha asumido una importancia aún mayor en el desafiante entorno geopolítico y económico. Se esmeró en fundamentar su argumento con datos actualizados.

Con el objetivo de ofrecer una visión general del entorno estratégico emergente, destacó seis eventos importantes registrados en los últimos seis años en Pakistán y sus alrededores para comprender los desafíos que enfrenta el país.

El general Kidwai afirmó que el primer evento fue el intercambio de ataques aéreos estratégicos en 2019 entre la Fuerza Aérea India (IAF) y la Fuerza Aérea Pakistaní (PAF), como consecuencia de la agresiva postura político-militar de la India. El enfrentamiento de dos días resultó moderadamente favorable para su país. La escaramuza resultó en el derribo de dos aeronaves de la IAF por parte de la PAF y la captura de un piloto de la IAF. Esto envió una fuerte señal de disuasión a la India. La disuasión nuclear de Pakistán funcionó; la conducta de la India como potencia nuclear quedó expuesta ante el mundo, afirmó.

El segundo evento, aseveró, fueron los fiascos militares de India contra China, lo que creó el dilema de una guerra en dos frentes para el país multitudinario. China redujo drásticamente a India y a su ejército sin disparar un tiro. Según Kidwai “El ejército indio fue humillado por China”. Estados Unidos y Occidente simplemente observaron. India se sintió obligada a restablecer el alto el fuego en la Línea de Control con Pakistán.

El general añadió que el tercer acontecimiento fue la retirada estadounidense de Afganistán. Los talibanes afganos, explicó, pronto se volvieron contra sus benefactores, lo que provocó un deterioro de la seguridad interna y externa en la frontera occidental de Pakistán.

El cuarto, dijo, fue el ataque injustificado de la India contra territorio pakistaní por parte de un Brahmos con capacidad nuclear en 2022, que Pakistán prefirió gestionar políticamente. El ataque es otro ejemplo de la conducta irresponsable de la India como potencia nuclear y del equilibrio de Pakistán a la hora de resolver situaciones peligrosas.

Luego destacó que el quinto episodio fue el ataque con misiles de Irán contra territorio pakistaní cerca de Panjgur en 2024, lo cual fue “bastante desconcertante”. Pakistán no tuvo más opción que responder con los contraataques apropiados. El mensaje intrínseco de los contraataques llevó al ministro de Asuntos Exteriores iraní a viajar rápidamente a Islamabad para calmar las tensiones. Este periodista estima que ese roce y su solución merecen un análisis de fondo porque dan cuenta de situaciones subyacentes de fuste.

El sexto fue un avance positivo en el acercamiento entre Pakistán y Bangladesh. Este renovado vínculo, luego de tantas controversias preocupó a la India y fortaleció la presencia regional pakistaní, enfatizó.

LA CONFIANZA, ESE VALOR. Bien. Como se puede observar al recorrer las variadas Fuentes referidas al pensamiento de los estrategas, existen varias dimensiones posibles según el lugar y el volumen que ocupa la nación considerada. No sólo surgen conceptos excepcionales en las zonas de vigor profundo, sino también en aquellas que necesitan adecuar el andar a un espacio de magnitud menor, o equilibrado con la del eventual adversario. También, que no siempre vale establecer amenazas de gran porte pues pueden forjar un club de preocupados que alzan la guardia contra un solo emergente.

Sigamos. El general Kidwai -desconocido por estos pagos hasta la aparición de este artículo- centró también su atención en Ucrania, y afirmó que ese país abandonó casi 2.000 armas nucleares tras la caída de la Unión Soviética. En el contexto del conflicto entre Rusia y Ucrania, afirmó que las consecuencias son evidentes. La lección: «Pakistán debe seguir preservando y fortaleciendo su capacidad nuclear ante cualquier amenaza potencial».

Además, afirmó que los acelerados y explosivos acontecimientos políticos y militares en Asia Occidental han adquirido una importancia especial para Pakistán, al interpretarse en conjunto con algunas de las recientes declaraciones y acciones de los Estados Unidos contra los programas nucleares y de misiles de Pakistán. Al recordar el posicionamiento antes descripto sobre la región, consideró que “es necesario vigilar el panorama con la máxima seriedad”.

Entonces, dejó entrever las conclusiones de fondo: “En el contexto geopolítico del orden global actual, China, como superpotencia emergente, plantea múltiples desafíos a los Estados Unidos. Los pakistaníes deberíamos agradecer a nuestros mayores que hace décadas tomaron la decisión estratégica de apoyar a China. Pakistán se encontrará en el lado correcto de la historia en los próximos años”.

Posteriormente, el general Kidwai aclaró los desafíos emergentes para Pakistán. Mencionó el equilibrio que Pakistán debe mantener en el contexto del Sur de Asia. También detalló las sanciones estadounidenses y rechazó las “absurdas acusaciones” contra Pakistán sobre sus presuntas intenciones de atacar a los Estados Unidos con sus misiles.

OLEAJES INTENSOS. Desde ya que los dilemas no concluyen ahí. Es preciso brindar un trazo al Tratado del Agua, pues desde el mismo emergen contrastes de olas gigantescas. El gobierno de Pakistán advirtió cuatro días atrás a la India que cualquier intento de desviar o cortar el flujo del agua tras la suspensión del Tratado del rio Indo, anunciada por Nueva Delhi, será tomado como un “acto de guerra».

«Cualquier intento de detener o desviar el flujo de agua perteneciente a Pakistán según el Tratado de las Aguas del Indo, y la usurpación de los derechos de los estados ribereños inferiores se considerará un acto de guerra y se responderá con toda la fuerza», indicó el Estado paquistaní tras una reunión del Comité de Seguridad Nacional (NSC), presidida por el primer ministro, Shehbaz Sharif.

El Tratado de Aguas del Indo, firmado en 1960 y negociado con la mediación del Banco Mundial, ha sido un marco legal crucial para la gestión de los recursos hídricos compartidos entre la India y Pakistán durante más de seis décadas, sobreviviendo incluso a períodos de intensos conflictos militares. El acuerdo asigna la gestión de los ríos de la cuenca del Indo entre ambos países, otorgando a la India el control sobre los ríos orientales (Ravi, Beas y Sutlej) y a Pakistán sobre los ríos occidentales (Indo, Jhelum y Chenab).

Este pacto es considerado beneficioso para Pakistán, ya que le garantiza el acceso a aproximadamente el 80% del caudal total, vital para su agricultura. La India anunció ayer la suspensión de este tratado, condicionada a que Pakistán renuncie de manera creíble e irrevocable a su presunto apoyo al terrorismo transfronterizo. El general Kidwai estimó, en una presentación reciente, que la doctrina de Defensa establecida debe abarcar la protección del recurso con el mismo parámetro defensivo, al tiempo que desmintió la participación de su país en el despliegue de bandas terroristas en la zona.

Para quienes deseen tener un panorama histórico completo, sugerimos la lectura del gran trabajo efectuado al respecto por Guillermo Martín Caviasca en Pia Global.

LEÓN XIV. Hay que verlo andar más tiempo y en distintos espacios para realizar un diagnóstico en firme. Los primeros indicios, es preciso indicarlo, resultan auspiciosos. El Papa León XIV brindó sus primeros discursos como máximo representante de la Iglesia Católica. En ese marco, realizó una declaración que permitió hilvanar sus conceptos con algunos previamente vertidos por su antecesor, Franciso: la Tercera Guerra Mundial ya está ocurriendo de forma segmentada y en distintas partes del mundo.

Por lo tanto, a su entender, ese gran conflicto es el principal problema que se debe abordar. En tal dirección realizó un llamamiento a los presidentes y dirigentes de las grandes potencias del mundo para cesar el fuego en los principales focos de conflicto. El Papa recordó las millones de víctimas que dejó la Segunda Guerra Mundial y, a través de un grito que se oyó en toda la Plaza San Pedro, pidió que «nunca más» se generen conflagraciones de esa índole.

«Me dirijo a los grandes del mundo, repitiendo el llamamiento siempre presente: ¡Nunca más la guerra!», señaló. Y agregó: «No tengan miedo. Acepten la invitación de la Iglesia y de Cristo Señor. La Virgen María, cuya vida fue una respuesta a la palabra del Señor, nos acompaña siempre en el seguimiento de Jesucristo». Además, pidió el cese al fuego en dos de los focos más importantes en el mundo: la situación en la Franja de Gaza, y la guerra fronteriza euroasiática.

En tanto, resolvió persistir en el diálogo interreligioso. Recibió en audiencia a los participantes en el Jubileo de las Iglesias Orientales y relanzó el llamamiento para devolver al mundo la «dignidad de la paz»: «Para que esta paz se difunda, emplearé todos mis esfuerzos. La Santa Sede está disponible para que los enemigos se encuentren y se miren a los ojos. Con el corazón en la mano, digo a los responsables de los pueblos: ¡encontrémonos, dialoguemos, negociemos!».

En su alocución, el Pontífice llamó a los líderes de los pueblos al diálogo para que «callen las armas», recordando los conflictos que afectan muchas de las regiones de las que proceden estos fieles: «de Tierra Santa a Ucrania, del Líbano a Siria, de Oriente Medio a Tigray y el Cáucaso, ¡cuánta violencia!». Para hacer frente al complejo panorama, exhortó a los cristianos de las Iglesias orientales a seguir «brillando por la fe, la esperanza y la caridad», porque son «preciosos» para la Iglesia. «¿Quién más que ustedes puede cantar palabras de esperanza en el abismo de la violencia? ¿Quién más que ustedes, que conocen de cerca los horrores de la guerra, tanto que el Papa Francisco llamó «martiriales» a sus Iglesias?»

Luego recordó «el horror» vivido por los fieles orientales, enfrentados a guerras y tensiones que provocan «masacres de tantas vidas jóvenes» que mueren «en nombre de la conquista militar». «Pienso en la variedad de sus orígenes, en la historia gloriosa y en los amargos sufrimientos que han padecido o padecen muchas de sus comunidades». En este contexto «sobresale un llamamiento: no tanto el del Papa, sino el de Cristo, que repite: ¡La paz esté con ustedes!», repitiendo las primeras palabras que pronunció tras su elección. «Recemos por esta paz, que es reconciliación, perdón, valor para pasar página y volver a empezar», continuó, para luego añadir que «la paz de Cristo no es el silencio sepulcral tras el conflicto, no es el resultado de la opresión, sino que es un don que mira a las personas y reactiva sus vidas».

Con intencionada insistencia, enfatizó: “Los pueblos quieren la paz y yo, con el corazón en la mano, digo a los responsables de los pueblos: ¡encontrémonos, dialoguemos, negociemos! La guerra nunca es inevitable, las armas pueden y deben ser silenciadas, porque no resuelven los problemas sino que los aumentan; pasará a la historia quien siembre la paz, no quien coseche víctimas; porque los otros no son ante todo enemigos, sino seres humanos: no villanos a los que odiar, sino personas con las que hablar. Rechacemos las visiones maniqueas típicas de las narraciones violentas, que dividen el mundo en buenos y malos”.

León XIV explicó que la Iglesia acepta la intuición de su predecesor: «Acogemos la llamada a salvaguardar y promover el Oriente cristiano, especialmente en la diáspora; aquí, además de erigir, donde sea posible y oportuno, circunscripciones orientales, es necesario sensibilizar a los latinos». El Papa pidió también al Dicasterio para las Iglesias Orientales que le ayude «a definir principios, normas y directrices a través de los cuales los Pastores latinos puedan apoyar concretamente a los católicos orientales en la diáspora y preservar sus tradiciones vivas y enriquecer con su especificidad el contexto en el que viven». León XIV reiteró que es importante que las tradiciones orientales no se diluyan «por razones prácticas y de comodidad» ni se «corrompan por un espíritu consumista y utilitarista».

PIETRO PAROLÍN. Ahora bien; si hemos de considerar pensadores estratégicos, en vínculo al comienzo de esta nota, resulta válido escuchar al Secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolín, quien expresó su esperanza en que las negociaciones en Turquía marquen un verdadero inicio hacia la paz en Ucrania. También destacó la disposición del Papa León XIV a realizar su primer viaje a Nicea y reafirmó el compromiso con la repatriación de menores ucranianos.

Es que Turquía está en la pole position para advenir en el primer viaje del Papa agustiniano para conmemorar los 1700 años del Concilio de Nicea. Pero muy especialmente está resultando el escenario de la cumbre de Estambul que congrega delegaciones de Rusia y Ucrania para negociaciones directas con el objetivo de lograr un alto el fuego. El cardenal Parolin, respondió —por primera vez después del Cónclave— a las preguntas de los periodistas al margen de un evento en la Universidad Gregoriana titulado “Hacia una Teología de la Esperanza para y desde Ucrania”, organizado bajo el patrocinio de la Iglesia greco-católica ucraniana, y compartió sus expectativas para el éxito de estas negociaciones.

“Siempre esperamos que haya atisbos de paz”, dijo el Cardenal a varios medios. “Estamos contentos de que finalmente exista la posibilidad de un encuentro directo. Esperamos que allí se resuelvan los nudos que existen hasta ahora y que realmente se pueda iniciar un camino hacia la paz”. Según el secretario de Estado, “es prematuro” decir qué sucederá, pero la esperanza es que Estambul sea “un punto de partida serio” para llegar a poner fin a la guerra.

Según Parolin, también es «prematuro» especular sobre una posible visita del Papa León XIV a Ucrania, en respuesta a la invitación del presidente Volodimir Zelensky durante una llamada telefónica, el lunes por la mañana. El Papa, que en el Regina Caeli del domingo y también en el largo discurso de dos días atrás lanzó fuertes llamados por los territorios afectados por la violencia, “renovará, como ya lo ha hecho varias veces desde el inicio de su pontificado, el llamamiento por el fin de la guerra”, aseguró el Secretario de Estado.

“Nosotros —añadió— seguimos siempre dispuestos a ofrecer también un espacio. Hablar de mediación es excesivo, pero al menos de buenos oficios, de facilitar el encuentro”. Al mismo tiempo, no se quiere “interferir en otras iniciativas en curso”. La posición de la Santa Sede, afirmó Parolín, es una “posición que trata de acercar las partes más que de crear más divisiones”. Aseveró que, mientras tanto, permanece “activo” el “mecanismo” —iniciado y respaldado por la misión del cardenal Matteo Zuppi— para la repatriación de niños ucranianos llevados a Rusia.

El pensador y político se zambulló luego en las ardientes arenas de Asia Occidental. Informó que el Papa y la Santa Sede continuarán con la misma línea trazada por Francisco, es decir, el constante llamado a “poner fin al conflicto en Gaza, lograr la liberación de los rehenes” y “para la asistencia humanitaria en Gaza”. Sobre estos puntos, se ha hecho “un fuerte llamamiento a una intervención seria” durante las congregaciones generales previas al Cónclave, junto con la “preocupación de que el Medio Oriente se está vaciando de cristianos. Por lo tanto, será necesario encontrar respuestas a esta gran problemática”.

Parolin eludió con fineza las preguntas relacionadas con las discusiones antes y durante el Cónclave (“No nos hagan preguntas a las que debamos responder con un no”, expresó con una sonrisa). Se centró, en cambio, en la figura del recién elegido Papa, quien ha recibido comentarios y reacciones “muy positivas”. “Se presentó de una manera muy serena. Es un hombre de paz que quiere la paz y que construirá la paz precisamente a través de estos puentes que ha mencionado desde sus primeras palabras al saludar a los fieles”.

Finalmente, el secretario de El Vaticano respondió a la pregunta sobre dónde podría realizarse el primer viaje del Papa León: “Pienso en Nicea”, dijo. “Es un momento importante para la Iglesia Católica, es un momento importante para el ecumenismo. Seguramente se había previsto que el Papa Francisco fuera. Imagino que el Papa León seguirá el mismo camino”.

Entre las consideraciones de uno y otro, puede trazarse un camino de continuidad, seguramente previsto por Jorge Bergoglio, que conlleva un choque sostenido con las corporaciones armamentísticas que fogonean guerras en distintos lugares y una secuencia de acciones de contención destinadas a canalizar los intereses de fondo de la cristiandad, pero también de otras civilizaciones con valores cercanos y estructuras distantes.

Mientras prepara el mate para disfrutar la lluvia y reflexionar sin prisa sobre este renovado impulso multipolar, y trata de interpretar los resultados de los comicios porteños en la Argentina, este periodista recuerda que pocas horas atrás pudo observar grandes banderas en las esquinas que entornan la popular Plaza Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Las mismas decían “Francisco Vive”.

Sin dejar de lado las honduras ofrecidas por los estrategas aquí analizados, bien vale concluir que, en ocasiones, las expresiones emocionales sencillas contienen aciertos de excepción.

• Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Fuentes seguras. LLévalos a un punto del que no puedan salir

Hace meses que los emergentes multipolares no forman parte del análisis internacional. Esto desequilibra el diagnóstico y presenta a China y a Rusia, lejos de sus aliados. Pero la realidad existe.

Por Gabriel Fernández * 

Mientras la información internacional involuciona de las tierras raras a las cosas raras, mientras conceptos como protección pasan a formar parte de la lista de delitos económicos, y mientras toda nación impulsora de su desarrollo industrial vuelve a ser catalogada como autocrática y violenta, una parte mayoritaria del planeta ratifica su andar circunspecto y reservado. Lo hace mediante fórmulas elásticas y, al mismo tiempo, controladas por poderes públicos dispuestos a mejorar sus indicadores internos y establecer vínculos que potencien su capacidad productiva sin afectar preceptos soberanos.

En este tramo de la historia, caracterizada en las Fuentes como El sendero de la multipolaridad, las naciones emergentes vienen logrando avances sin precedentes que pueden mensurarse y cuyos resultados están más allá de la voluntad de los observadores. Por empezar, este conjunto obtiene, desde hace un lustro aproximadamente, tasas de crecimiento, ahorro e inversión bastante más elevadas que las de los países de habitual llamados centrales; se ha constituido así en el principal motor de crecimiento global y en vanguardia científico técnica.

EL EMERGER. 

La construcción registrada en ese espacio planetario denota una intensa priorización de las inversiones productivas y, en sintonía, un acotamiento del poderío de las grandes corporaciones financieras y de los estados que las acunan. También, aunque con muchas variantes, ha condicionado la adopción de decisiones a la consulta, la interdependencia, la fluidez comercial y financiera. Estas economías sostienen altas tasas de inversión y de ahorro interno, lo cual deriva en holgados superávits comerciales.

La principal evidencia de la realidad ha sido el fuerte desbalance entre las economías del Occidente central y las sureñas, así como la vigorosa acumulación de reservas internacionales. También, y más allá de la prédica mediática, se ha instituido un cambio en las relaciones de poder entre los países avanzados y los emergentes. Por caso, en el G20, el gran foro para la cooperación internacional al que concurren numerosas naciones otrora subdesarrolladas, se percibe un cambio en la relación de poder a nivel mundial. Un dato, lector: mientras los Estados Unidos parecen comprenderlo -no necesariamente admitirlo- Europa se narra a sí misma un diagnóstico diferente.

A tal punto se ha desplegado este proceso -los estrategas euroasiáticos ya lo evalúan indetenible-, que hacia el año 2050 seis de las siete mayores economías del mundo serán países emergentes. Su rápido crecimiento implica un desafío: para el año indicado, el 85 % de la población mundial vivirá en esos territorios. Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha emitido una predicción nada aleatoria: “Atender estos mercados hoy –aseguran sus analistas económicos– permite posicionarse en los mercados del mañana al tiempo que permite a las empresas contribuir a dar respuesta a los retos en materia de desarrollo sostenible”.

Se trata de una advertencia para los empecinados en imponer la renta sobre la realización. Según la Unión Europea (UE) el estudio de la viabilidad de una economía emergente debe incluir la sostenibilidad de un país en términos de “transparencia y valores democráticos, así como de economía, medioambiente y demografía, la atención de la salud, la distribución de la riqueza y la educación. Los criterios basados en factores ambientales, sociales y de gobernanza, deben formar parte de la hoja de ruta de los inversores en las regiones en desarrollo”.

BRICS + y OCS. 

Desde ya que quienes crecen no escuchan esas imposiciones y ratifican las concepciones culturales propias. Las mismas poseen sus propios contenidos acerca de qué merece llamarse democracia y qué entienden por distribución. Por lo pronto, en un camino inverso al de los países del centro occidental, han mejorado el nivel de vida de sus poblaciones e incluido en el área de consumo regiones sociales antes descartadas. Es preciso observar este aspecto con atención, pues las exposiciones públicas de Davos y su sucedáneo castrense, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) suenan bien, pero vienen con premio.

Los multipolares se caracterizan por una fuerte y progresiva actividad industrial que modifica la estructura de sus PBIs, alejándolos de la primarización. Esto conlleva a la aceleración de su crecimiento económico y sus mercados interiores. Los configura como los mercados con mayor potencial de consumo debido a que concentran una gran parte de la población mundial. A su vez, muchos vienen intensificando la investigación y el respaldo a las empresas locales, sin por ello rechazar inversiones externas, a las cuales colocan bajo monitoreo estatal.

Esas banderas se encuentran dentro de la ONU, lo cual puede corroborarse en las votaciones sobre aspectos específicos como el colonialismo, pero también han ido construyendo sus propias arquitecturas y adecuando algunas pre existentes. Ya no son sellos de goma ni asociaciones de paja, sino potentes coaliciones entre las que destacan los BRICS+. Cual amparo se sigue desplegando la entidad que surgió para cuidar la seguridad asiática y transitó hacia la conformación de una asociación de rasgos político económico financiero y comercial, sin abandonar -atenti- sus premisas iniciales, la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).

REALIDADES O FICCIONES. 

Al recorrer despojados de prisa estas líneas, se va comprendiendo que los emergentes multipolares no están modificando sus acciones. No lo hicieron cuando arreció la fiebre de las sanciones al inicio del tramo más reciente de la guerra en Ucrania, no lo hacen ahora, cuando todo el mundo debate sobre aranceles y protección. Las portadas concentradas se apresuran a señalar que el planeta cambió radicalmente desde la asunción del rubicundo a la presidencia norteamericana, pero no pueden trasladar ese comentario etéreo a números concretos.

Como no logran relevar la verdad por la fábula, insisten en la difusión de presuntos valores. Hace un par de semanas, la experta en banca, economía aplicada, finanzas sostenibles, desarrollo sostenible y transformación digital, Elisa Aracil, mereció altavoz para expresar “El principal problema de las economías emergentes es que las instituciones son en estos lugares mucho más débiles que en países desarrollados. Una de las primeras cosas que los países emergentes tienen que hacer es reforzar sus instituciones y revisar el poder que tienen los gobiernos desde el punto de vista de la regulación legal. Por otro lado, es muy importante facilitar la entrada de multinacionales extranjeras que proceden de países desarrollados porque estas actúan como difusores de prácticas sostenibles sobre las cuales no hay regulación en los países en desarrollo”.

Claro, claro. Aracil insistió también en que “hay que hacer mucha concienciación individual a los ciudadanos sobre la importancia de la sostenibilidad. Son las propias empresas las que pueden llevar a cabo una labor de ‘evangelización’ en este sentido, además de los grupos de interés secundarios, como son ONG, movimientos sociales o ‘influencers’ locales”. Se entiende porqué los BRICS+, empezando por la República Popular China y la Federación de Rusia, dan cuenta de gran precaución a la hora de habilitar el ingreso a sus regiones de la comunicación occidental y de sus tramas sociales. Allí pueden adentrarse firmas productivas que admitan el regenteo oficial, pero no predicadores de la runfla financiera.

ARGENTINA EN EL WARNES. 

Los países que hoy siguen siendo caracterizados como avanzados alcanzaron, hasta la primera década del siglo en curso, un desempeño económico sobresaliente. Han estado a la cabeza del crecimiento del PBI, de la inversión y de la participación en el comercio mundial. Por su parte, las economías que hoy se mencionan emergentes concentraban la mayor parte de la población mundial, pero registraban tasas de crecimiento mucho menores. Con un ritmo que se acicateaba a sí mismo, se incrementó la brecha económica a lo largo del Siglo XX y sus esquirlas.

Sin embargo, varios sucesos modificaron la tendencia. El desplazamiento de las economías productivas en los años 90 inició el esquema que llamamos desterritorializador hacia dentro de las grandes potencias. Tal como lo habían hecho con las naciones más humildes, los estados centrales fueron sometidos a un progresivo traslado de recursos desde las zonas social productivas hacia las financieras con el argumento de ahorrar y salvar a los megabancos de sus propios desequilibrios. Esto fue deteriorando la estructura de las naciones más relevantes.

Por estas horas, cabe indicar que la Argentina, víctima de los saqueos propios del tramo final de la centuria previa (impulsados en especial durante la gestión comandada por José Alfredo Martínez de Hoz 1976 – 1983), se acaba de insertar en el sistema de absorción que damnifica a las naciones europeas. Justo cuando, como lo certifican los BRICS+ y tantos emergentes, la senda planetaria le ofrecía el lugar exacto para crecer en consonancia con otros países del Sur continental y con aquellos que se reestructuraron mediante los parámetros indicados párrafos atrás.

Entonces, ya que hablamos de Argentina, hablemos de Japón.

PUNTO DE QUIEBRE. 

Otros gobiernos, más perspicaces a la hora de visualizar el horizonte y definir nuevos caminos, adoptaron resoluciones inimaginables tiempo atrás. China, Japón y Corea del Sur afirmaron en un comunicado publicado el domingo 30 de marzo que están “listos para acelerar las negociaciones para lograr un acuerdo de libre comercio trilateral”. Fue luego de una reunión ministerial celebrada en Seúl. Los representantes de industria y comercio de los tres países también acordaron la creación de “un entorno predecible de negocios e inversiones”.

El 22 de marzo los ministros de Relaciones Exteriores de esas naciones habían celebrado una cumbre trilateral en Tokio para impulsar la cooperación regional, generando lo que el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Takeshi Iwaya, llamó “un punto de quiebre en la historia”. Estuvo lúcido y acertó. El encuentro se concretó mientras los Estados Unidos iniciaban la contracción de su perfil global, llevando a muchos países hacia la redefinición de sus alineamientos.

Por supuesto, Wang Yi protagonizó desde el centro de la escena. “Las tres partes acordaron apoyarse mutuamente, ser buenos anfitriones del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y promover un regionalismo abierto. Nos adheriremos al multilateralismo y al libre comercio, y promoveremos la globalización económica en una dirección más inclusiva y universalmente beneficiosa”, dijo el canciller del coloso.

Con el 25% de la población mundial y una producción económica combinada que supera los 24 billones de dólares anuales, estos países asiáticos quieren consolidar su influencia a nivel global. “Nuestros mercados tienen potencial inmenso y capacidad para moldear el futuro económico”, aseguró el ministro de relaciones exteriores de China. Todos, son conscientes de las dificultades existentes, marcadas por la historia y los intereses presentes; pero el espíritu de época parece más fuerte.

Aunque Tokio y Seúl han fortalecido su cooperación en tecnología y defensa, Pekín todavía mantiene posturas antagónicas en temas sensibles como la seguridad regional. Vale recordar que, hasta hace meses nomás, Japón y Corea del Sur figuraban entre la nómina de aliados más cercanos de los Estados Unidos. Empero, si se afina la mirada se aprehende el sentido. El comercio los une: China es el segundo destino de las exportaciones japonesas y surcoreanas; Japón y Corea del Sur recibieron 26 mil millones de dólares en exportaciones chinas en 2024.

Claro está que el persistente asunto de la elaboración de semiconductores no fue ajeno al innovador enlace tripartito. Tras horas de diálogo, los ministros de Relaciones Exteriores de la amalgama amarilla, decidieron explorar mecanismos regionales que impulsen el desarrollo tecnológico conjunto. Otra pista a considerar se encuentra en la actitud hacia la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Corea del Sur se adentró rápidamente en la propuesta del Dragón, mientras que Japón admitió sumarse a proyectos específicos dentro del trazado.

EL DRAGÓN VUELA LEJOS. 

China arrancó el 2025 con más solidez de la esperada: su PBI aumentó un 5,4% anualizado en el primer trimestre, según reveló este miércoles la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE). El dato se encuentra por encima de numerosas previsiones, que anticipaban turbulencias y dificultades en el seno del coloso. “Con la continua implementación y efectividad de varias políticas macroeconómicas, la economía nacional ha tenido un inicio estable y un buen comienzo de año”, declaró la entidad.

Eso si: nada de quedarse dormidos. La agencia advirtió sobre los retos que se avecinan: “El actual entorno exterior se ha vuelto cada vez más complejo y desafiante, mientras que la demanda interna efectiva necesita más impulso. Aún deben reforzarse los cimientos de la recuperación y la mejora económica”. Otros indicadores económicos importantes también superaron las estimaciones previas. La producción industrial creció un 7,7% interanual y marcó el ritmo más rápido desde junio de 2021. Por su parte, las ventas minoristas aumentaron un 5,9%, muy por encima del 4,3% previsto por los economistas, y representaron el mayor incremento desde diciembre de 2023.

Las ventas minoristas se consideran un indicador clave de la trayectoria económica de China. El país sigue lidiando con la atonía de la demanda interna, derivada de los problemas del mercado inmobiliario y los efectos persistentes de la pandemia. En respuesta, China redujo su objetivo de inflación del 3% al 2% para 2024 e introdujo subsidios gubernamentales y créditos para aumentar los ingresos de los hogares en un esfuerzo por incentivar el gasto de los consumidores.

Como el lector puede comprobar, el perfil productivista del 2025 chino fue anticipado en esta secuencia. Asimismo, se anunciaron los escollos en la economía europea ante su atadura a las innobles corporaciones belicistas. Y la intensa esgrima entre Trump y Xi a la hora de sostener los respectivos esquemas inversores. Para el lector interesado, además de sugerir un repaso de las Fuentes destinadas a ahondar en la nación milenaria, este periodista propone recorrer estos textos, originados en distintos análisis de Telma Luzzani y de Julio Fernández Baraibar.

Al tiempo que lo narrado sucedía, atrayentes episodios brindaban melodías dignas de considerar.

FICO o KALLAS. 

El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, cuestionó fuerte a la representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Políticas de Seguridad, Kaja Kallas. Enfatizó que no puede ordenar a los dirigentes de estados soberanos dónde ir. La afirmación surgió ante las exigencias de la asociación declinante para que los funcionarios del Viejo Continente se abstengan de concurrir a los actos conmemorativos de la victoria sobre el nazismo en Rusia. Fico destacó que su visita está basada en “la verdad histórica” y agregó que “Eslovaquia es un país soberano, tenemos nuestra memoria histórica, tenemos nuestra experiencia histórica”. “No puedo permitir que el comisario de la Unión Europea, un miembro de la Comisión, me diga lo que debo o no debo hacer”, indicó.

Si se empalma este roce con aseveraciones precedentes, resulta necesario indagar cuán democrático es el centro occidental, embebido por su funcionariado y sus medios en una declamación humanitaria sostenida y fatigante. Para justificar sus pulsiones criminales necesita identificar a la nación que doblegó la amenaza más recia del siglo XX con su anverso, y a las bandas ucronazis que vindican las aspiraciones hitlerianas con la defensa de derechos que contribuyeron a damnificar. Fico es caracterizado como ultraderechista por el periodismo adocenado, al tiempo que Kallas y su entorno, adalides del pluralismo y la tolerancia.

PUTIN y PEZESHKIAN. 

¿Algo más? Bastante. Pocos días atrás el Parlamento de la Federación ratificó el acuerdo suscripto en enero del año vigente por los presidentes Vladimir Putin y Masoud Pezeshkian. La confluencia tiene como objetivo profundizar y ampliar la cooperación entre Rusia e Irán en una amplia gama de áreas. Entre otros asuntos, estipula que ambos países desarrollarán una cooperación igualitaria y mutuamente beneficiosa en todas las áreas de interés mutuo, coordinarán estrechamente las actividades a nivel regional y global y fortalecerán la colaboración en el campo de la seguridad y la defensa.

El tratado prevé que, si una de las partes es objeto de una agresión, la otra no proporcionará al atacante asistencia militar o de cualquier tipo que facilite la continuación de la agresión y promoverá la resolución de los desacuerdos sobre la base de la Carta de la ONU y otras normas aplicables del derecho internacional. También abordarán de conjunto “el comercio, la cooperación económica, industrial y en el sector bancario, el desarrollo de corredores de transporte internacionales que pasen por el territorio de ambos países, en particular el corredor de transporte internacional Norte-Sur, la colaboración en el sector energético: petróleo, gas y energía nuclear pacífica”

ARAQCHÍ, WITKOFF Y AL BUSAIDI.  

Por otro lado, aunque portando equilibrada ligazón, la República Islámica y los Estados Unidos acordaron ayer avanzar a una nueva fase de negociaciones sobre el programa nuclear iraní en la reunión indirecta mantenida en Roma, informó el Sultanato de Omán, que ejerce de intermediario entre los dos países. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchí, y el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, concretaron gestiones indirectas de cuatro horas mediadas por el jefe de la diplomacia omaní, Badr bin Hamad al Busaidi.

Araqchí explicó que la nueva fase incluye reuniones técnicas de expertos sobre el programa nuclear persa en Omán. “Estas conversaciones están cobrando impulso y ahora incluso lo improbable es posible”, dijo en X Al Busaidi tras el encuentro mantenido en la residencia del embajador omaní en Roma. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán afirmó en un comunicado que Araqchí y Witkoff “acordaron iniciar la siguiente fase de sus conversaciones, cuyo objetivo es sellar un acuerdo justo, duradero y vinculante” que garantice un Irán sin armas nucleares ni sanciones, pero que mantenga su “capacidad para desarrollar energía nuclear con fines pacíficos”.

Finalmente. El Papa Francisco presentó un nuevo texto. Se titula La esperanza dona a la vida del hombre una ventana hacia lo eterno. Es prólogo a una obra del padre Tommaso Gianuzzi. Como Jorge Bergoglio suele realizar aportes con significantes variados, quienes se interesen en su pensar pueden evaluarlo aquí. Y ahora, claro, en plena Semana Santa.

También cabe reflexionar, con buenos mates destinados a equilibrar el fresco, sobre esta frase de Antonio Porchia:

Creías que destruir lo que separa era unir.

Y has destruido lo que separa.

Y has destruido todo.

Porque no hay nada sin lo que separa.

*Director La Señal Medios / Radio Gráfica

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